Matt Radford, veterano de la industria que trabajó en The Last of Us y Uncharted 4, cree que los videojuegos actuales podrían convertirse en auténticas obras históricas dentro de algunos años. Según explicó, el rápido avance de la inteligencia artificial hará que las futuras generaciones admiren estos títulos por el enorme trabajo artesanal realizado por desarrolladores, artistas y actores humanos.
Para ilustrar su idea, Radford comparó los videojuegos con las grandes catedrales europeas, construcciones imposibles de replicar hoy en día por el tiempo, talento y técnicas que requerían. En su opinión, juegos como Uncharted 4, The Last of Us Part II o el futuro Intergalactic podrían ser recordados precisamente por haber sido creados «a mano», antes de que la automatización transforme por completo la industria.
El desarrollador reconoció que las nuevas tecnologías ya están cambiando la forma en que se crean los videojuegos, afectando tanto la cantidad de personas involucradas como el tipo de trabajo que realizan. Aun así, destacó que estudios como Naughty Dog continúan apostando por mantener un alto nivel de calidad y creatividad humana mientras la industria evoluciona.
Radford también recordó cómo las limitaciones técnicas de PlayStation 3 ayudaron a definir la identidad visual de la saga Uncharted, mientras que el salto a PlayStation 4 permitió al estudio experimentar mucho más gracias al incremento de memoria y potencia, dando lugar a producciones mucho más ambiciosas.
Actualmente, Naughty Dog trabaja en Intergalactic, cuyo primer gran vistazo oficial llegará en algún momento de 2027. Además, diversos rumores apuntan a que el estudio ya prepara un nuevo proyecto secreto, que comenzaría su desarrollo tras finalizar Intergalactic y que podría marcar el esperado regreso de Uncharted bajo la dirección de Shaun Escayg.
En definitiva, Radford cree que la inteligencia artificial cambiará para siempre el desarrollo de videojuegos, pero también considera que esa transformación hará que las producciones creadas por equipos de artistas y desarrolladores humanos sean vistas en el futuro como auténticas piezas de artesanía digital.





