Square Enix ha dado inicio a la celebración por el 25 aniversario de Final Fantasy 10, uno de los RPG más queridos de la historia, con el lanzamiento de un sitio web especial y una nueva línea de merchandising conmemorativo. Publicado originalmente en PS2 en 2001, el juego sigue siendo considerado una de las entregas más influyentes de la franquicia.
Entre los productos anunciados destaca un set de vinilos con la banda sonora original, que incluirá temas emblemáticos como To Zanarkand, además de nuevas figuras coleccionables y peluches inspirados en personajes como Tidus, Yuna, Auron, Lulu y Wakka. El vinilo llegará el 1 de julio y tendrá un precio de ¥9,350 (unos 59 dólares), mientras que todos los artículos ya pueden reservarse en la tienda oficial de Square Enix.
Más allá de la celebración, el aniversario también pone en valor el legado del juego. Final Fantasy 10 fue el debut de la saga en PS2 y uno de los primeros grandes escaparates del poder de la consola, gracias a sus impresionantes cinemáticas, entornos completamente en 3D y salto visual respecto a entregas anteriores. Fue además una evolución importante para la serie a nivel técnico y narrativo.
Su historia sigue siendo uno de sus mayores pilares. La aventura de Tidus y Yuna en Spira, marcada por el misterio de Sin, la peregrinación de los invocadores y temas como pérdida, fe y sacrificio, ayudó a convertirlo en una obra inolvidable. A esto se sumó un sistema de combate por turnos renovado con el recordado Sphere Grid, una de las mecánicas más celebradas del género.
Actualmente, el juego sigue vigente gracias a Final Fantasy 10 HD Remaster, disponible en PlayStation, Xbox, Switch y PC, además de ser jugable en hardware moderno mediante retrocompatibilidad. Esto ha permitido que nuevas generaciones sigan descubriendo un título que muchos consideran uno de los puntos más altos de la saga.
La celebración también revive el recuerdo de Final Fantasy 10-2, la primera secuela directa en la historia principal de la franquicia. Con Yuna, Rikku y Paine, el juego expandió el universo de Spira, recuperó el sistema Active Time Battle e introdujo las Dress Spheres, reforzando el legado de una subserie que, 25 años después, sigue siendo fundamental para Final Fantasy.





