La National Diet Library (NDL) anunció que las tarjetas Game-Key de Switch 2 no serán incluidas dentro de su proceso de preservación de videojuegos, según señaló Famitsu. La institución aclaró que estas tarjetas no califican como medio físico, ya que no contienen el contenido en sí mismo, sino que solo funcionan como llaves de descarga.
Desde el año 2000, la NDL ha preservado CDs y cartuchos de videojuegos físicos, acumulando más de 9,600 títulos bajo condiciones de archivo. Al igual que otras bibliotecas de depósito legal, como la British Library y la Library of Congress, su misión es resguardar material cultural y editorial publicado en el país.
El motivo de la exclusión es que las Game-Key Cards no contienen datos del juego, por lo que no cumplen con los criterios de preservación. Los representantes de la NDL fueron claros: “solo los soportes físicos que contienen el contenido en sí mismos” pueden ser preservados, dejando fuera a estas nuevas tarjetas de Nintendo.
Aunque las tarjetas tienen algunas ventajas —como poder revenderse, intercambiarse y ser más baratas que los cartuchos completos de Switch 2—, muchos jugadores se muestran preocupados porque dependen de los servidores de Nintendo, lo que pone en duda su acceso a largo plazo.

Diversas voces de la industria, entre ellas Stephen Kick de Nightdive Studios y Alex Hutchinson, director de Far Cry 4 y Assassin’s Creed 3, han criticado el sistema de Nintendo. Para ellos, la decisión es un retroceso en la preservación histórica de los videojuegos, especialmente viniendo de una compañía con tanto legado cultural.





