La posible adquisición de Electronic Arts por un consorcio saudí sigue avanzando y podría cambiar drásticamente el futuro de varias de sus franquicias. La operación dejaría a la compañía con casi 20.000 millones de dólares en deuda, lo que obligaría a reducir costos de forma agresiva. En ese escenario, estudios como BioWare y sagas como Mass Effect figuran entre los principales candidatos a sufrir recortes.
Han pasado más de cinco años desde que EA anunció un nuevo Mass Effect, pero desde entonces no ha habido novedades concretas sobre su lanzamiento. Con el cambio de propietarios en el horizonte, incluso existe la posibilidad de que el proyecto nunca llegue a ver la luz, una preocupación que también comparte Emmanuel Rosier, exgerente sénior de EA y actual analista de Newzoo.
En declaraciones a PC Gamer, Rosier aseguró que solo creerá en la existencia del próximo Mass Effect cuando lo vea. Según explicó, los nuevos inversionistas podrían cancelar el proyecto con facilidad si consideran que no representa una oportunidad rentable. A su juicio, quienes controlen EA priorizarán decisiones financieras por encima del valor histórico o emocional de franquicias como Mass Effect.

El consorcio interesado en adquirir EA está conformado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) y Affinity Partners, firma liderada por Jared Kushner. Rosier considera poco probable que los nuevos dueños tengan un vínculo especial con las franquicias clásicas de EA, por lo que la rentabilidad será el factor decisivo al momento de definir qué estudios y proyectos continuarán en desarrollo.
De acuerdo con el analista, solo las franquicias más rentables, como EA Sports FC, tendrían su futuro prácticamente asegurado, debido a su enorme popularidad en Arabia Saudita. La única esperanza para Mass Effect sería que el juego esté muy avanzado en su desarrollo, ya que eso aumentaría las probabilidades de que EA decida lanzarlo. Si finalmente llega al mercado, su éxito comercial podría ser determinante para garantizar la supervivencia de BioWare y de franquicias como Dragon Age.





