Krafton ha emitido una declaración oficial en respuesta a la demanda presentada por los exdirectivos de Subnautica, afirmando que están preparados para defenderse en los tribunales. Esta reacción se produce después de que se hicieran públicos documentos legales relacionados con la acusación, la cual fue interpuesta por tres antiguos ejecutivos de Unknown Worlds, el estudio responsable de la saga.
Los demandantes son Ted Gill (CEO), Charlie Cleveland (cofundador y director creativo) y Max McGuire (cofundador y director técnico), quienes fueron despedidos por Krafton a principios de julio. Acusan a la compañía de haber interferido deliberadamente en el cronograma de lanzamiento de Subnautica 2, originalmente previsto para 2025, con el objetivo de evitar pagarles un earnout estimado en 250 millones de dólares.
En su defensa, Krafton sostiene que la decisión de aplazar el lanzamiento de Subnautica 2 hasta 2026 fue motivada exclusivamente por consideraciones de calidad. Según la empresa, su objetivo es asegurar que el juego cumpla con las altas expectativas de los fans y ofrezca una experiencia a la altura de la franquicia.
La compañía también subrayó que lanzar el juego antes de tiempo, con contenido insuficiente, habría sido perjudicial tanto para los jugadores como para la reputación de la marca Subnautica y del estudio Unknown Worlds. A pesar de sentirse decepcionados por la demanda interpuesta por los fundadores del estudio, insisten en que seguirán centrados en desarrollar el mejor juego posible.
Además, Krafton ha reiterado en declaraciones anteriores que los despidos no estuvieron motivados por intereses financieros ni contractuales. Aseguran que las decisiones fueron tomadas con el objetivo de proteger la integridad del proyecto y su visión creativa a largo plazo.

Por su parte, los exejecutivos alegan en su demanda que Krafton utilizó tácticas de demora al retirar apoyo al desarrollo del juego. Esto, según ellos, formaría parte de un esfuerzo sistemático para retrasar el lanzamiento de Subnautica 2 y perjudicar así los pagos asociados al earnout.
La demanda sostiene que Krafton actuó bajo la idea de que podía despedir a los fundadores sin dañar la franquicia, beneficiándose económicamente en el proceso. Sin embargo, los demandantes aseguran que la reacción de la comunidad ya refleja un daño considerable al futuro de Subnautica 2, lo cual podría comprometer el éxito de la entrega.





