Uno de los protagonistas más recordados de L.A. Noire pudo haber tenido un rostro muy diferente. Según Daniel McMahon, uno de los guionistas del juego, Jon Hamm fue considerado originalmente para interpretar al detective Cole Phelps, aunque finalmente el papel terminó en manos de otro actor.
En una entrevista en la que repasó el desarrollo del juego, McMahon recordó que llegó a mostrar fotografías de Jon Hamm vestido con traje y sombrero, convencido de que su apariencia encajaba perfectamente con el protagonista. En ese momento, el actor era ampliamente conocido por interpretar a Don Draper en la serie Mad Men.
Sin embargo, el papel terminó siendo para Aaron Staton, compañero de Hamm en la misma serie y quien daba vida a Ken Cosgrove. Con el paso del tiempo, McMahon asegura que comprendió por qué esa terminó siendo la mejor decisión para el personaje.
El guionista explicó que, aunque Jon Hamm es un actor excepcional, no representaba la personalidad de Cole Phelps. En cambio, considera que habría sido una opción mucho más adecuada para interpretar a Jack Kelso, un personaje con mayor seguridad, autoridad y control de la situación.
Por el contrario, Aaron Staton logró transmitir la vulnerabilidad y la inexperiencia de Cole Phelps, un detective brillante pero todavía joven, inseguro y que constantemente intenta hacer lo correcto mientras aprende a desenvolverse en un entorno complejo. Según McMahon, esa fragilidad era una parte esencial del personaje.
Además del aspecto interpretativo, Jon Hamm también habría supuesto un costo mucho mayor para la producción, por lo que, en retrospectiva, el escritor considera que Aaron Staton fue el mejor casting posible para el protagonista de L.A. Noire.
Lanzado originalmente en 2011, L.A. Noire fue un éxito tanto de crítica como de ventas, aunque nunca recibió una secuela. Su sucesor espiritual, Whore of the Orient, fue cancelado tras varios años de desarrollo. Posteriormente, el juego recibió versiones para Nintendo Switch, PlayStation 4, Xbox One y una adaptación para realidad virtual. Más adelante, Rockstar adquirió Video Games Deluxe, el estudio encargado de esas versiones, rebautizándolo como Rockstar Australia.





