Análisis
Caminando de manera bastante sigilosa, intentaba encontrar la forma más efectiva de acercarme a un Thunderjaw (una especie de maquina muy parecida a un T-rex). Una vez conseguida una distancia óptima empecé a escanear a la bestia para conseguir mayores datos de ella, incluidos sus puntos débiles. Cabe resaltar que en ese preciso momento mi vitalidad no era la mejor del mundo ya que recién había terminado una misión principal que me había dejado bastante bajo de salud. Pero no importa, ya que era la primera vez que me encontraba con una bestia de esa magnitud y, por tanto, no podía dejar pasar esa oportunidad. El punto bueno es que estaba armado hasta los dientes, y sin pensarlo más me arrojé a la batalla.
Horizon Zero Dawn es un juego de supervivencia, no en el sentido más purista de la palabra en donde debes racionar de manera bastante efectiva elementos para derrotar enemigos, sino en la idea que tu personaje, como cualquier ser humano, es bastante frágil. Sin mucho esfuerzo una bestia del tamaño del Thunderjaw podría acabar con nosotros en pocos ataques. En ese sentido, si lo que tú deseas es acabar con éxito el juego y darle caza a la mayoría de las bestias que encontrarás en tu camino entonces debes aprender a sobrevivir. Esa es la lección número uno.
Guerrilla Games, los desarrolladores de la conocida franquicia Killzone, nos entregan esta nueva propuesta que se aleja bastante de su propia zona de confort. Horizon Zero Dawn es un juego en tercera persona que narra la historia de Aloy, una marginada cuyo mayor propósito será la de desenredar los misterios que engloban la nueva orden mundial, a medida que también descubrirá información acerca de su propio pasado.
En ese sentido, el juego te brinda una opción bastante completa para explorar sus distintos rincones a través de muchos ambientes, ciudades, tribus, etc. Es como si nosotros, al igual que Aloy, descubriéramos por primera vez que el mundo es mucho más grande e impresionante de lo que esperábamos.
Uno de los primeros reconocimientos que debo hacer (de los muchos que hay) es el buen trabajo en la descripción y desarrollo del personaje de la protagonista. El juego no solo te proporciona una Aloy con habilidades de supervivencia muy buenas, sino que también te da la oportunidad de moldear mucha de su personalidad en base a las respuestas que provees en sus conversaciones. Estas se dividen desde un ángulo agresivo, ingenioso o emocional, y aunque la trama no cambiará según el tipo de respuesta elegida, sí podría tener algunas pequeñas consecuencias. Pero evidentemente por temas de spoiler dejaremos eso hasta ahí.
De la mano con la progresión de Aloy, Horizon nos presenta una rama de habilidades que iremos canjeando a medida que vayamos subiendo de nivel. Si bien cada una de ellas tiene un elemento particular, debo añadir que nunca la sentí tan importantes para la progresión del juego. Salvo aquella que me permitía disparar dos y hasta tres flechas en simultáneo. Fuera de eso, las demás habilidades, aunque ventajosas, jamás me parecieron vitales para mi estilo de juego. Y eso también es algo bastante importante para resaltar, ya que hay distintas formas de aproximarse a Horizon, no solo una. En ese sentido, las habilidades sugeridas de repente podrían haber sido mucho más ventajosas para otro usuario con un estilo de juego muy distinto al mío.
El apartado visual de Horizon Zero Dawn es tan increíble que tranquilamente podríamos ver a alguien jugar por horas. Todos los detalles del juego representan un trabajo bastante minucioso por los desarrolladores, no es poca la cantidad de elementos en pantalla que te hacen detener por un momento para admirar todo el arte visual que se presenta hacia nosotros.
Desde llegar a lo alto de una montaña para contemplar la distancia del mapa, caminar en sigilo por la lluvia mientras nos acercamos a nuestra presa o las intensas batallas en las que los ataques eléctricos o en base a fuego se convierten en un espectáculo. De manera bastante conveniente el modo foto es accesible para capturar todos los momentos antes descritos.
El foco de Aloy es una herramienta que de alguna manera nos muestra un relieve más de información pero sin dejar que el mundo real desaparezca.
Me explico, el foco nos envuelve en una esfera con la cual podemos escanear a muchos de los elementos que se encuentran cerca a nosotros. Pero a costa de eso no podremos utilizar ninguna de las habilidades de nuestra protagonista. Es decir, que a media que el foco esté siendo utilizado a lo mucho podremos movernos de manera sigilosa.
En su mayoría, esta nueva herramienta te ayuda a prepararte para la caza señalando los puntos débiles de las bestias, las cuales permanecerán señaladas por poco tiempo más luego de dejar de utilizar el foco.
Con esto en mente el juego te obliga a pensar bastante en tus decisiones e intentar elegir las formas más inteligentes de conseguir tus cometidos. Si te apresuras es bastante probable que no resultarás victorioso. Debes de tener en cuenta todos los recursos que Horizon te provee, y no solo me refiero a tus herramientas y armas, sino a todo el basto complejo de recursos naturales que puedas utilizar a tu favor. Desde el inicio del juego hasta el final serás un cazador y eso debes de asimilarlo rápidamente.
El sistema de loot de Horizon no es complicado y funciona bastante bien. Aloy necesita de carnes, huesos y pieles específicos para incrementar sus propias mochilas y bolsas. Por suerte los animales silvestres son una constante en tu camino y estarán siempre a tu disposición para ser cazados. Las municiones y las trampas sí pueden ser algo más complicadas ya que estas las obtendrás de las máquinas. En ese sentido, si te encontraras escaso de recursos significa que no has estado aceptando tu rol de cazador.
En cuanto a tus utensilios, los desarrolladores encontraron útil incluirle un «componente de rareza» a todo. Con esa idea, a mayor rareza (color morado) tus armas será más beneficiosas ya que tendrá un mayor porcentaje de ataque así como una mayor variedad de flechas u otros elementos a utilizar. Del mismo modo, los mods serán importantes para darles mayores ventajas a tu armamento o indumentaria.
Y es aquí donde todo entra en relación con la caza. Como ya dije anteriormente la mayoría de los elementos los encontrarás luego de rebuscar las partes de las máquinas abatidas. Pero el juego no solo se limita a eso, ya que hay dos maneras muy distintas de darle caza a una bestia.
La más rápida será la de utilizar la mayor cantidad de daño para intentar derribar por completo a la máquina, lo cual te asegura una pelea más rápida, segura y tu loot habitual. La segunda manera consiste en ir despojando a la máquina de sus partes más vulnerables hasta que solo quede el armazón de ella y recién ahí aniquilarla.
La diferencia consiste en que de esta manera podrás conseguir un mayor y más importante loot, ya que cada una de las piezas despojadas podría servirte para obtener las piezas para armas y otras herramientas más potentes. Esto cambia por completo la forma en que querrás iniciar una batalla y, evidentemente, le otorga un mayor nivel de estrategia a la dinámica.
Ahora sí, tomemos un momento para hablar largo y tendido acerca del sistema de combate, el cual puedo resumir como algo perfecto. No solo porque la dinámica y la jugabilidad funcionan bien, sino porque cada uno de esos combates es una experiencia muy distinta a las anteriores.
Para esto hay que empezar diciendo que existe una variedad muy buena de máquinas, entre pequeñas y otras de tamaño colosal. Cada una de ellas necesita una estrategia particular y un meticuloso análisis previo, no solo por darle prioridad a sus fortalezas y debilidades, sino también a sus formas de ataque. Hay algunas que prefieren hacerlo desde la distancia, como los topos que escupen ácido, u otros que gustan más por los ataques frontales como las furiosas embestidas de los cornudos. Sea como fuere, todos los ataques son mortales y si te descuidas podrías terminar muerto rápidamente.
Dicho esto, el nivel de estrategia es clave para el éxito. Ya que ante la fragilidad del ser humano, lo que entrará en escena será nuestro ingenio para poder resolver cada una de las situaciones a las que nos veremos expuestos. Para ello es que se nos otorga distinto armamento y trampas para darles uso de manera libre.
Para poner un ejemplo, ya hacia la parte final del juego, llegué hasta el punto donde se me daba la opción de proseguir con la historia o la de guardarlo para después y seguir con otras misiones secundarias o simplemente para seguir explorando y recolectando más recursos. Yo decidí continuar con la historia, sabiendo que de alguna manera aún no me encontraba del todo listo. Y así fue, en realidad no lo estaba.
Incluso por momentos cruzaba por mi cabeza el tener que empezar nuevamente el juego, pero había llegado tan lejos que en verdad no podía ni debía permitírmelo. Es así que derrota tras derrota vas aprendiendo, y aunque la situación parezca desesperanzadora, Horizon ya te ha enseñado bastante hasta ese punto. Aparte de ello, la historia del juego y el crecimiento de Aloy es tan inspirador e interesante que simplemente quieres seguir avanzando.
En cuanto a los puntos flojos, a pesar de las grandes destrezas de la protagonista, le resultaba imposible cogerse de cualquiera de las salientes montañosas o de otras plataformas. En ese sentido solo podíamos interactuar con aquellas que contenían una marca especial.
Definitivamente, para un juego que se recuesta bastante en la exploración, el no poder trepar libremente suena como algo bastante limitado. Además de eso, si durante las misiones principales no encuentras las salientes correctas, podrías estar dando vueltas por un largo rato hasta descubrirlas.
Para terminar, Horizon Zero Dawn es un juego masivo y asombroso. No son pocos los momentos en que simplemente he querido quedarme observando la mayoría del paisaje que nos brindan los amigos de Guerrilla Games. Y no solo por un apartado técnico, sino que los diferentes temas tocados en la historia como los políticos entre las tribus, el coraje y la idea de que la vida es en realidad tan frágil, de alguna manera le otorga al título algo más que no termina cuando dejas el control y apagas la consola.
Todo aquel que posea una PS4 debe de jugar este título ya que de por sí está entrando entre mis favoritos del año. Sin lugar a dudas Guerrilla Games ha creado una nueva franquicia bastante importante y deseo ver cuál será el rumbo que tomarán desde este nuevo punto.




