La película original de Hombres de Negro (1997), sin duda alguna, se respaldó bastante en el -hasta ahora lucrativo- carisma de Will Smith. Sobretodo cuando la idea fue contrastarlo con el humor mucho más frío de un genial Tommy Lee Jones. Pero aparte de eso, la película del 97 se encargó de brindarnos también una historia bastante emotiva y bien estructurada que no pudo ser alcanzada por las secuelas que llegaron eventualmente. Es aquí en donde entra Hombres de Negro: Internacional, que intenta repetir la fórmula pero con un toque bastante diferente que encuentra su mayor peso en la comedia, dejando de lado otros aspectos más profundos. ¿La película funciona? La respuesta corta sería, «sí», pero a costa de sacrificar algunos elementos argumentales que hicieron de la primera un producto bastante memorable.
En Hombres de Negro: Internacional, la película nos transporta rápidamente hacia dos nuevos agentes en el universo de la franquicia, H (Chris Hemsworth) y M (Tessa Thompson) quienes deberán cooperar para descubrir el porqué de un artilugio que podría poner en peligro la existencia de la humanidad. Todo esto en simultáneo a un misterio que ve involucrada y comprometida a toda la agencia.
No es de extrañar que el papel de Thompson intente vincular a los espectadores con este nuevo soft reboot de la franquicia, al intentar que volvamos a ingresar a este mundo a través de los ojos de la novata agente. Es a través de ella que seremos testigos de qué tanto ha cambiado la agencia desde que la vimos por primera vez hace 22 años atrás. Bueno, no sé si se deba a lo acostumbrados que estamos ahora a ver razas alienígenas o distintos y particulares diseños de personajes en películas como las de Marvel o DC, pero siento que la magia de descubrir extra-terrestres en pantalla se ha difuminado un poco. En mi caso, uno de los mejores aspectos de las primeras películas era ver el cómo estos aliens se adaptan a vivir en la Tierra, intentando pasar desapercibidos y encontrando formas curiosas, inteligentes y graciosas de mezclarse con los humanos, pero lamentablemente la película toma muy poco de eso en favor de un ritmo mucho más ágil.
Regresando a la Agencia, los elementos burocráticos y toda la logística parece que se han mantenido intactos, y lo que ha cambiado son los nuevos personajes. Por ejemplo, me hubiera gustado ver mucho más de Emma Thompson, quien hace un muy buen papel como la Agente O, la cabeza de la sucursal americana. Sin duda es alguien sobre quién me gustaría que se desarrolle más en futuras secuelas. Del mismo modo, su contraparte inglesa, Liam Neeson, agrega bastante peso en sus intervenciones y me deja con la idea de que este, mucho más grande universo de la franquicia, podría alcanzar ramificaciones realmente globales y generar muchos spinoffs con distintos personajes en diferentes partes del mundo. ¿Por qué no también presentar una agencia en Perú? Es decir, tranquilamente podría pensar en muchos alienígenas en nuestra colorida farándula y política perucha. Digo nomás.
Como decía líneas arriba, si la primera película se respaldó bastante en el carisma de Will Smith, esta nueva hace lo mismo con el de Chris Hemsworth. A pesar de que el agente H es un personaje que goza de bastante arrogancia e ineptitud, es imposible que te caiga mal, todo lo contrario. Hemsworth es muy bueno en lo que hace y, definitivamente, logra alcanzarnos. No obstante, y esto es algo que vengo pensando desde hace algún tiempo atrás, siento que el actor suele mantenerse mucho en su zona de confort en este tipo de películas. Llámame «loco» si deseas, pero siento que hay pocas diferencias entre sus personajes en Ghostbusters, Marvel y ahora Hombres de Negro. Si has tenido la buena fortuna de ver Rush (Ron Howard), creo que estarás de acuerdo conmigo en que el actor posee muchas matices que pueden explotarse. Es decir, creo que Hemsworth debería apuntar a premios más galardonados en lugar de siempre ir al seguro Kids Choice o MTV Awards.
Pero no me malinterpretes, ya que creo que hay mucho esfuerzo y potencial en la comedia, solo que también es necesario brindar distintos elementos en el performance para que no se sienta que siempre estás escuchando a una guitarra de una sola cuerda y traste. Chris Hemsworth tiene toda el carisma del mundo, además de su envidiable look, y cuenta con los recursos suficientes para moverse entre la comedia y el drama, pero estoy seguro que ya ha llegado a un momento en que debería arriesgar más antes de que quede encasillado.
Por lo pronto, su emparejamiento con Thompson funciona de manera perfecta. Hombres de Negro: Internacional es una película del tipo buddy cup, al igual que las anteriores y, por lo tanto, la química entre los dos protagónicos era un aspecto vital. Por suerte ya habíamos podido ver como sus contrapartes, Thor y Valkyria, se manejaban bastante bien juntos en pantalla. La experiencia anterior se traslada aquí, ofreciendo muy buenos elementos de camaradería. En ese aspecto, Thompson hace un gran papel al mantenernos con los pies en el suelo y siendo un gran contraste ante el egocentrismo del agente H. Todo eso sin caer necesariamente en el estereotipo del personaje tenso, sobre preocupado y obsesivo. La agente M es una gran bienvenida a la franquicia y creo que podría eventualmente liderar sus propios protagónicos a medida que la actriz siga cultivando su poder ante la cámara. Por cierto, su también emparejamiento con Kumail Nanjiani como «Pawny» es un gran aditamento.
El ritmo de la película es bastante bueno, como si de alguna manera el director (F. Gary Gray), no quisiera lidiar con explicar cada elemento de la franquicia a los espectadores, asumiendo que muchos conocemos ya de qué va y en qué consiste esta misteriosa organización. ¿Tan buena y memorable fue la primera película para que evitemos este denso recorrido? Al parecer, sí. Aún así, Gray decide añadir ciertos secuencias en el metraje para que la película no empiece en el aire, además que son elementos que eventualmente tendrán un payoff y no los veamos como escenas aisladas.
A pesar de que el director posee un buen pulso para las escenas de acción, creo que en su mayoría fueron realmente estáticas, lo que se diferencia realmente bastante de su película anterior (Fast & Furious 8). Si bien hay algunas escenas de persecución en Hombres de Negro: Internacional, la mayoría de estas secuencias se centran en disparos a cubierta, que hacia el final no me terminan de convencer del todo. Donde si se aprovechan más las cosas es en la comedia física de Hemsworth, quien es capaz de conectar y recibir bastantes golpes para entretener al público, tranquilamente podría verlo como un próximo héroe de acción, a pesar de que aún se encuentre lejos de Keanu Reeves y su John Wick.
La historia nos transportará a algunas partes del mundo obedeciendo a un guión bastante frenético. Si bien no tengo problemas con el ritmo del metraje, ya que siento que es correcto en el sentido que se mantiene bastante constante, por momentos todo es tan acelerado que se pierden grandes oportunidades de crear mejores situaciones en favor de los personajes. Lo cual habría ayudado a tener un clímax emocionalmente más poderoso al haber narrado de mejor manera la construcción de los vínculos entre algunos personajes. Es ahí en donde siento que se desperdician algunos personajes cuyas mejores características actorales quedan supeditados por un trama que se vuelve predecible desde el inicio.
Del mismo modo, si bien contamos con enemigos y villanos, la personificación de ellos termina siendo (una vez más) un elemento bastante insípidos con el fin de aligerar el tono de la película. Todo se reduce a ser facilitadores de la trama hasta el momento de la gran revelación. Creo que, al igual que en muchos otras películas de intriga o de espías, esta nueva versión de Hombres de Negro podría haber aprovechado mejor el suspenso de la amenaza latente dentro de la organización, en lugar de contar con villanos específicos. Considerando la talla de los actores con los que la película cuenta, creo que el resultado podría haber sido más interesante. Complejo, pero interesante.
Para concluir, tengo más que claro que Hombres de Negro: Internacional es una película bastante divertida que se apoya muy bien en sus dos protagonistas, además que regresar al universo de la agencia ha sido algo bastante grato. De repente con una trama más elaborada, en favor de los aspectos emocionales y dramáticos (que estuvieron presentes), en lugar de ir por la comedia al 100%, creo que hubiera sido un producto que habría estado muy cerca de la película de 1997. Si eres fan de Hemsworth o de Thompson creo que vas a pasar un gran momento. Después de todo, la película respeta el mito de la saga, al mismo tiempo que configura muchas cosas para el futuro. Yo estaría más que feliz de ver un próximo Hombres de Negro orientado netamente hacia el terror, o incluso hacia la intriga policial, como intentó ser este. Los límites no existen ante un universo cada vez más expansivo.






