Hideo Kojima expresó su preocupación por la manera en que las redes sociales pueden crear «narrativas de mente colectiva», donde miles de personas terminan repitiendo una misma opinión sin haber experimentado realmente una obra. El creador de Death Stranding abordó este tema durante una conversación con el reconocido director de cine Alejandro González Iñárritu, con motivo del estreno de la película Digger en Japón.
Durante la entrevista, Iñárritu reflexionó sobre cómo las personas viven cada vez más dentro de «verdades fragmentadas» creadas por internet. Según el cineasta, hoy en día muchas opiniones nacen a partir de comentarios, titulares o publicaciones en redes sociales, incluso cuando quienes opinan jamás han visto una película o jugado un videojuego.
El director mexicano aseguró que esta dinámica funciona como una especie de «virus», ya que las personas terminan adoptando la percepción de otros como si fuera propia. «La nueva realidad es estar completamente seguro de algo que ni siquiera has experimentado», explicó, advirtiendo que los algoritmos terminan imponiendo una visión colectiva sobre cualquier tema.
Kojima coincidió plenamente con esa reflexión y puso como ejemplo a Death Stranding, recordando que desde su lanzamiento muchos usuarios comenzaron a describirlo como «un simple walking simulator», pese a que nunca habían jugado el título. Para el desarrollador japonés, esa etiqueta terminó convirtiéndose en una narrativa dominante que aún persiste años después.

El creador de Metal Gear confesó que lo que realmente le asusta no son las críticas, sino la facilidad con la que una opinión infundada puede convertirse en la verdad aceptada por internet. Según explicó, basta con que un grupo de personas repita una idea para que miles más la adopten sin cuestionarla ni comprobarla por sí mismos.
Kojima también advirtió sobre el papel que desempeñan los algoritmos y la inteligencia artificial en las redes sociales. A su juicio, estas plataformas muestran constantemente contenido con el que el usuario ya está de acuerdo, limitando la exposición a opiniones diferentes y reforzando las llamadas cámaras de eco, donde cada persona solo recibe información que confirma sus propias creencias.
Finalmente, el desarrollador concluyó que ese fenómeno representa uno de los mayores desafíos de la actualidad. Si las personas solo consumen ideas con las que ya coinciden, desaparece el encuentro con perspectivas distintas, lo que empobrece el debate y facilita que narrativas construidas por internet se conviertan en verdades aceptadas, incluso cuando provienen de quienes nunca vivieron la experiencia de primera mano.





