La ruptura entre Hideo Kojima y Konami sigue siendo una de las más comentadas en la historia de los videojuegos. En 2015, tras casi tres décadas en la compañía y la creación de la icónica saga Metal Gear Solid, supuestos conflictos de poder llevaron a la salida de Kojima luego de terminar Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, lo que también significó la disolución de Kojima Productions bajo el sello de Konami.
Como parte de esta separación, Konami eliminó P.T. de la PlayStation Store, una demo muy aclamada por los fans, y canceló el proyecto Silent Hills, que Kojima desarrollaba junto al director Guillermo del Toro, dejando a los jugadores sin uno de los títulos de terror más esperados de la época.
Una década después, parece que la relación entre Kojima y Konami no ha sanado del todo. En una entrevista reciente con Ssense, cuando se le preguntó si jugaría el próximo remake Metal Gear Solid Delta: Snake Eater, Kojima se rió y respondió tajantemente: “No, no lo haré”, dejando claro que no tiene interés en revisitar esa parte de su pasado.
Según el medio, Kojima prefiere dedicar su tiempo al arte y otras experiencias fuera de los videojuegos, por lo que, sumado a su historial con Konami, es poco probable que tenga intención alguna de probar el remake, aunque sea una de las entregas más queridas de la saga que él mismo creó.

Además, el fundador de Kojima Productions tiene una agenda muy ocupada. Tras el lanzamiento de Death Stranding 2: On The Beach, su estudio trabaja en dos nuevos proyectos, Physint y OD, este último descrito como una experiencia revolucionaria dentro de la industria, lo que confirma que Kojima está enfocado en el futuro y no en mirar atrás.





