Google Forms, lanzado en 2008, se ha convertido en una herramienta ampliamente utilizada para crear formularios y encuestas, con una estimación de que casi el 50% de las encuestas en línea se realizan con esta plataforma. Sin embargo, su popularidad también ha atraído a ciberdelincuentes, quienes la utilizan para fines maliciosos, como la recopilación de datos personales y la distribución de malware. ESET, empresa líder en ciberseguridad, advierte que los atacantes aprovechan la confianza que genera Google Forms para llevar a cabo campañas de phishing y otras estafas.
La facilidad de uso y la gratuidad de Google Forms lo hacen atractivo para los ciberdelincuentes, permitiéndoles lanzar campañas a gran escala con un bajo costo. Además, su naturaleza legítima y la confianza de los usuarios facilitan que los formularios maliciosos pasen desapercibidos por las herramientas de seguridad tradicionales. La encriptación TLS de las comunicaciones y el uso de URL dinámicas también complican la detección de actividades sospechosas, lo que aumenta la efectividad de estas campañas fraudulentas.
Entre las técnicas más comunes de los atacantes se encuentran los formularios diseñados para suplantar marcas conocidas, como redes sociales, bancos y universidades, con el objetivo de robar credenciales de acceso o información financiera. Estos formularios suelen ser enviados a través de correos electrónicos de suplantación de identidad, que pueden parecer legítimos o incluso provenir de cuentas comprometidas. Una vez que los usuarios ingresan sus datos, los atacantes pueden secuestrar cuentas o realizar fraudes.
Otro enfoque utilizado por los ciberdelincuentes es el vishing, en el que los formularios maliciosos incluyen un número de teléfono al que las víctimas son inducidas a llamar. A través de llamadas telefónicas, los atacantes intentan obtener información personal y financiera o convencer a las víctimas de que descarguen software de acceso remoto, lo que les permitiría tomar el control total de sus dispositivos. Además, los ataques pueden estar acompañados de concursos falsos o cuestionarios que, al ser completados, redirigen a las víctimas a sitios de phishing o estafas.

Para protegerse de estos ataques, ESET recomienda mantener un software de seguridad confiable en todos los dispositivos, no hacer clic en enlaces sospechosos ni llamar a números urgentes de correos electrónicos desconocidos. Además, sugiere utilizar contraseñas fuertes y la autenticación multifactor en todas las cuentas. En caso de ser víctima de un ataque a través de Google Forms, es fundamental cambiar las contraseñas, escanear el dispositivo en busca de malware y contactar al banco para tomar medidas preventivas. La conciencia y precaución son claves para evitar caer en estas estafas.





