Santa Monica Studio ha lanzado la primera nueva actualización de God of War Ragnarök en casi un año, sorprendiendo a los fans que pensaban que el soporte del juego había llegado a su fin. Aunque el título se estrenó en 2022, el estudio continuó ampliándolo con contenidos importantes como la actualización Valhalla en 2023 y el parche de aniversario del año pasado, tras el cual no hubo más novedades… hasta ahora.
La nueva actualización, versión 6.06, ya está disponible exclusivamente en PS5. A diferencia de parches anteriores, no añade contenido, ajustes de jugabilidad ni correcciones de errores, sino que se centra en una única función técnica.
El objetivo del parche es hacer compatible God of War Ragnarök con el nuevo modo “Power Saver” disponible en PS5 y PS5 Pro. Este modo ya ha sido implementado en otros títulos first-party de PlayStation durante los últimos meses, y ahora Ragnarök se suma a la lista.
El modo Power Saver permite que la consola consuma menos energía durante el juego, a cambio de una reducción en el rendimiento. Dado que esta función no es compatible de forma automática con todos los juegos, los desarrolladores deben lanzar actualizaciones específicas para habilitarla, lo que explica la llegada de este parche.

De cara al futuro, todo apunta a que esta podría ser la última actualización de God of War Ragnarök. Al no incluir cambios adicionales, parece que Santa Monica Studio ha cerrado definitivamente el desarrollo activo del juego, salvo que Sony introduzca nuevas funciones de sistema en PS5 que requieran parches similares en el futuro.





