La ceremonia de los 98.º Premios Óscar se llevó a cabo recientemente, reconociendo a los ganadores en diversas categorías del cine. Como es habitual, la Academia dedicó un momento para honrar a las figuras de la industria que fallecieron en el último año, incluyendo actores, directores y guionistas. Sin embargo, hubo una omisión significativa que llamó la atención: David Keighley, pionero en la tecnología IMAX, no fue incluido en el segmento “In Memoriam”, a pesar de su gran impacto en el cine.
El hijo de David, Geoff Keighley, conocido en la industria del gaming por ser presentador de The Game Awards, expresó públicamente su decepción y frustración por esta omisión en redes sociales. Keighley señaló que su padre hizo contribuciones invaluables a IMAX y al cine, y que su exclusión del homenaje fue profundamente dolorosa para él y su familia.
Tras su publicación, Geoff volvió a comentar sobre el asunto, revelando que el CEO de los Óscar, Bill Kramer, lo bloqueó en Instagram tras su crítica al segmento “In Memoriam”. Keighley compartió que esta acción fue desconcertante y señaló: “No puedes inventarte estas cosas”, evidenciando la tensión entre su llamado a reconocer a su padre y la respuesta de la dirección de la Academia.
No está claro si el bloqueo de Kramer estaba directamente relacionado con los comentarios de Keighley o si ya había ocurrido previamente. Lo que sí se sabe es que Geoff etiquetó a la Academia y a los responsables de la ceremonia en su publicación inicial, lo que podría haber motivado la acción del bloqueo por parte de Kramer o de alguien que administra su cuenta de Instagram.
Este incidente ha generado un debate sobre cómo la Academia maneja el reconocimiento de contribuciones históricas al cine y cómo las críticas de figuras públicas son respondidas en redes sociales. La omisión de David Keighley y la posterior reacción del CEO ponen de relieve la sensibilidad que rodea el homenaje a los profesionales de la industria cinematográfica.





