Aunque Gears of War: E-Day todavía no se lanza oficialmente para todos los jugadores —su estreno general será el 6 de octubre, mientras que la Edición Premium ya ofrece acceso anticipado—, el esperado exclusivo de Xbox ya se encuentra en el centro de una nueva controversia dentro de la comunidad.
La polémica comenzó cuando algunos usuarios descubrieron que The Coalition trabajó junto a Hit Detection, una consultora especializada en análisis de mercado y evaluaciones culturales y de sensibilidad para videojuegos. A partir de ello, en redes sociales surgieron críticas que acusaban al estudio de incorporar elementos considerados «woke» dentro del desarrollo del juego.
Las críticas aumentaron después de que se revelara que el juego incluye emblemas de personalización relacionados con distintas orientaciones sexuales, como bisexual, demisexual y lesbiana. Aunque estos elementos son completamente opcionales y los jugadores pueden decidir no utilizarlos, algunos sectores de la comunidad reaccionaron negativamente y comenzaron una campaña de reseñas desfavorables en Steam.
Buena parte de esas críticas también apuntan contra un nuevo personaje femenino, al que algunos usuarios califican como una «girlboss». En varias reseñas negativas se afirma que la historia habría desviado el protagonismo de Marcus Fenix y Dominic Santiago, utilizando términos como «woke» y «girlboss» para describir el rumbo narrativo del juego.
A pesar de la controversia, la recepción general sigue siendo positiva. Actualmente, Gears of War: E-Day mantiene una calificación de «Mayormente positivas» en Steam, con aproximadamente el 75 % de las reseñas siendo favorables, lo que demuestra que las críticas relacionadas con la polémica representan solo una parte de la conversación.
Más allá del debate en redes, la mayoría de jugadores y medios especializados han elogiado el regreso de la saga, destacando su historia, jugabilidad y el retorno a las raíces de Gears of War. Las críticas más recurrentes relacionadas con la experiencia de juego se centran en problemas de rendimiento asociados al uso de Unreal Engine 5, y no en los elementos que han alimentado la llamada «guerra cultural».





