Análisis
Debo reconocer que yo he sido bastante ajeno a la franquicia hasta hace recién algunos meses atrás que tuve la oportunidad de zambullirme en todo el universo de Gears of War. Fue así que en ese lapso descubrí acerca de sus comentadas mecánicas y su historia tan emotiva y envolvente. Teniendo ello en cuenta, miro a la primera trilogía de la franquicia como un gran logro y los considero títulos que deben de jugarse.
Pero bueno, no todo puede ser perfecto y un claro ejemplo de eso es Gears of War: Judgement, juego que intentó y falló como precuela, pero digamos que no fue un daño irreparable, porque ahora contamos con Gears of War 4, título que intenta recrear muchos de los elementos originales de la serie con la suficiente dosis en la historia que formen los precedentes de los futuros juegos.
GoW 4 se lleva acabo 25 años después de los eventos de la tercera entrega. Con la desaparición de los Locust, Sera ha intentado reconstruirse de a pocos. No obstante, con un número muy limitado de humanos (menos de un millón), los COG han decidido construir fuertes fortificaciones para mantener una administración rigurosa de los humanos restantes. En desacuerdo con esta forma de vida, muchos humanos han decidido vivir fuera de esas fortificaciones, entre ellos JD Fenix, hijo del veterano y héroe de guerra Marcus Fenix. No pasa mucho tiempo para que JD, junto a sus amigos Del y Kait, se encuentren en medio de un conflicto entre los COG y una nueva raza de seres llamados los Swarm. Sin saberlo el trío de amigos se enfrentará nuevamente a un peligro que amenaza con extinguir nuevamente a toda la raza humana.
Lo que el juego propone muy bien es en pintarte un lugar totalmente ajeno al de las entregas anteriores. En ese sentido, una gran parte de tu concentración irá en pensar cuánto ha cambiado Sera desde que la dejamos atrás hace 25 años. Hasta este punto la historia suena, en realidad, bastante simple, y lo es. A pesar de contar por momentos con un ritmo algo lento, se pueden sentir algunos huecos argumentales en la trama principal, pero que no obstante han sido colocados ahí de manera deliberada para abrir nuevas historias a partir del desenlace de esta.
La campaña principal no es nada ajena a lo que ya hemos visto con anterioridad. De repente mi única queja, como con los juegos anteriores, es la forzada linealidad del juego. Tanto así que el camino se vuelve bastante predecible y nuestra expectativa, más que cualquier otra cosa, es en qué sección del escenario aparecerán los Swarm. No obstante, intentar conseguir los coleccionables te dará la dosis de exploración necesaria.
En cuanto a los personajes principales, podría estar de acuerdo en que cada uno ha sido muy bien tratado para que me llegue a importar su destino hacia el final del juego. Del mismo modo, añadir a personajes pasados fue un gran toque, con una exposición en pantalla lo suficientemente limitado para que se note que se está pasando la antorcha a la nueva generación.
Los Swarm, por otro lado, nos producen dos tipos de sensaciones. Las familiares, ya que hay que reconocer que muchas de sus unidades son bastante similares a las de los Locust. Pero al mismo tiempo, estos nuevos enemigos cuentan con variedades únicas como los grotescos Carriers, los escurridizos Pouncers y los frustrantes Snatchers. Cada uno de ellos le provee a la serie algo único y distintivo lo cual te obligará a tomar una posición específica en el combate y desarrollar tácticas para superarlos. Lo mismo ocurre con las fuerzas de los COG, los robots proponen también su cuota de dificultad con algunas unidades aéreas que nos exigirán un mejor trabajo en equipo (eso si decides jugarlo con algún amigo).
En cuanto al gameplay, se nota que Gears of War 4 se ha pulido bastante entregándonos una serie de secuencias de acción que no permitirán que el frenesí se detenga, y eso considerando que el ritmo en la historia puede ser algo lento por momentos, pero bueno, dejaré pasar eso. Uno de los grandes aciertos de esto fue añadir los Windflares, los desastres ambientales que serán una amenaza siempre cuando nos encontremos en el exterior. Del mismo modo, el poder interactuar con algunos elementos del ambiente hacen que la experiencia sea más real, como el disparar hacia ciertos elementos que dejarán libres tuberías gigantes que arrasarán con los Swarm.
Los ataques en forma melee también han recibido una actualización. Ahora podremos hacer un instant kill a enemigos que se encuentren cubiertos en oposición nuestra mediante un agarre que acabará con un finisher con nuestro confiable cuchillo de guerra. El añadir esta mecánica es bastante positivo puesto que nos brinda mayores recursos de ataque, táctica y contribuye a tener un juego inclusive mucho más ágil de lo que ya era. Y esto funciona tanto para la campaña como para la sección multijugador en la cual deberás ser lo bastante rápido de pensamiento para aprovechar esta mecánica cuando te cruces con alguno de los enemigos.
A pesar de estos buenos aditamentos, no es que la campaña haya re-inventado la rueda, y eso mismo ocurre con la sección multijugador. No obstante, los aditamentos añadidos sí que han sido efectivos. Es por ello que ahora contamos con la sección de modo Competitivo. En ese sentido la franquicia le dará bastante peso al cada vez más grande e importante mundo de los eSports. En esta sección más que el poderío de tus armas, lo que tendrá más peso es tu habilidad como jugador y el cómo sacarle el máximo provecho a tus fortalezas y debilidades. Otras secciones del multiplayer son los clásicos modos como Team Deathmatch y Warzone, a los que se le han sumado Escalation, Arms Race y Dodgeball. Todos proponen algo distinto que se adapta a las variadas preferencias de los usuarios.
Recuerda que el juego también está diseñado para jugarlo con algún amigo en la campaña principal, a diferencia del título anterior que nos permitía jugarlo hasta con 3 amigos. Este cambio tiene sentido ya que la saga está abriendo un nuevo capítulo y bajo esa premisa lo ideal no sería llenarlo de personajes jugables que no recibirían el tiempo y la atención debida. No obstante, en el multiplayer si podremos hacer equipos de hasta 5 amigos para desatar una carnicería espectacular. Tanto para los modos Versus y la tan esperada Horda.
La Horda 3.0 es un tema completamente aparte y se nota que The Coalition ha invertido bastante tiempo para brindarnos una experiencia estresante y gratificante a la vez. Entre los primeros cambios se encuentra la inclusión del Fabricator, dispositivo que nos permitirá construir fortificaciones y armas para resistir más tiempo. Sin lugar a dudas esta es una gran ayuda considerando las inmensas olas de enemigos que nos acecharán. No las recuerdo tan fieras y numerosas en la trilogía original. Pero el hecho de contar con el Fabricator propone un balance a la situación.
Otro de los nuevos elementos es el poder elegir entre distintas clases, como ingenieros, soldados, scouts, etc. El punto acá es que cada uno de ellos cuenta con habilidades específicas y la idea del juego es que el equipo tenga de cada clase para un mejor desenvolvimiento. De alguna manera esto hace que se le inyecte una mayor necesidad de trabajar en equipo y una constante comunicación. Eso suena bien, pero en las partidas aleatorias en donde no juegas con amigos podrías verte en desventaja. En ese sentido podrías verte limitado a las nuevas condiciones del juego.
Fuera de eso la experiencia es tan adrenalínica como siempre lo ha sido, con la integración de muchos elementos que nos muestra una nueva cara de la Horda. Del mismo modo, se añadió una sección de personalización en base a un sistema de tarjetas que te premiará con nuevos personajes, skins, armas, etc. Del mismo modo, algunas de las tarjetas representan bounties que de cumplirlos se nos premiará con una buena cantidad de experiencia para seguir subiendo de nivel.
Gears of War 4 es un éxito lo mires por donde lo mires gracias a una campaña lo necesariamente nostálgica y novedosa para mantenernos enganchados para muchas secuelas más y un modo multijugador sólido que se alimenta de los nuevos componentes de los modos Versus y Horda. Junto a una calidad visual impecable, es claro que la franquicia está de regreso y busca posicionarse como uno de los nuevos títulos a adquirir de manera obligatoria en esta generación. Y, del mismo modo, ser uno de los favoritos de los amantes de los eSports, disciplina que día a día crece mucho más.



