Desde hace varios años atrás me convertí en amante de la franquicia Fire Emblem, siguiendo, o al menos intentando, mantenerme al día con sus entregas. Por lo que cuando se anunció Fortune’s Weave, el primer juego de la saga para la Nintendo Switch 2, estuve contando los días para probarlo; ya aquí con el juego en manos, y algunos días después de su lanzamiento, debido a lo realmente extenso que es, puedo decirte que tenemos Fire Emblem para rato, no solo porque sigue manteniendo y elevando el nivel de calidad de la saga, sino también por lo ambicioso y colosal que ha resultado. Así que veamos qué nos depara este tremendo título.

Fire Emblem es un rpg táctico, específicamente un juego de estrategia por turnos donde estarás a cargo de una facción, que tendrá que enfrentar al enemigo a lo largo de diferentes mapas, cada uno con sus particularidades, para lograr vencer al adversario bajo ciertas condiciones, ya sea aniquilando a una unidad en específico, cumpliendo algún objetivo, o simplemente acabando con todo a tu paso. Sin embargo, la saga ha evolucionado en algo más que eso, pues desde hace varias entregas atrás, el elemento de simulación social y administración del tiempo se han hecho cada vez más presentes. Al punto de que ahora abarcan una buena parte del juego.

Asimismo, quién está detrás es nada menos que Intelligent Systems, un estudio colaborador independiente de Nintendo que ha estado a cargo de la saga desde sus inicios, y participado en la gran mayoría de juegos. Así que de por sí la expectativa estaba alta debido al pedigrí de ambas compañías y lo bien que lo han venido haciendo en conjunto en las últimas entregas.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

En esta ocasión regresamos al mundo de Three Houses, aunque separados por varios años de diferencia, y nos ubicamos en el Imperio dagdano. Lo interesante es que no arrancamos en el inicio, sino en el medio de la historia, donde ya el mundo sucumbió a las fuerzas del mal, y vive en un caos total. Es así, que crearemos un personaje con algunos aspectos personalizables en cuánto a su sexo y características físicas, con la opción de ponerle un nombre o, caso contrario, dejarlo como Eshmel.  

 Una vez superes la fase inicial e introductoria, las cosas empiezan a ponerse interesantes, pues si bien Eshmel es una clase de salvador, él por sí solo no podrá detener a quienes han llevado el mundo a la debacle, sino que, ayudado por la diosa de la Fortuna, es encargado con la misión de viajar unos años al pasado, a un evento crucial llamado los Juegos Heroicos, para reclutar a cuatro personajes, llamados los Flame Lords.

No te voy a contar mucho de la narrativa para no spoilearte, pero lo importante acá es que cada personaje tiene su propia historia. Lo genial es que, a diferencia de Three Houses, donde dependiendo a que facción te aliabas la historia tomaba diferentes rutas, por lo que para ver todo lo que tenía por ofrecer debías rejugar el título, en esta ocasión los desarrolladores proponen una alternativa bastante genial, pues todas las historias se pueden jugar en un solo recorrido, evitando tener que reiniciar el título para ver las diferentes perspectivas.  

Para lograr ello han creado un espacio llamado la Cámara de los Obeliscos, donde Eshmel podrá alternar e ir y venir a su antojo entre los diferentes personajes, para así disfrutar de todos los eventos en paralelo. Lo interesante es que esta mecánica abre la puerta a otros aspectos de la jugabilidad, que han funcionado bastante bien para el título, y que tocaré más adelante.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

Solo para cerrar con la historia, debes saber que los personajes son completamente diferentes, viniendo cada uno con su propio pasado, experiencia y con objetivos diferentes. Y si bien es verdad que algunas narraciones son más interesantes que otras, ninguna decepciona en absoluto y hacen todas en suma un muy buen trabajo en desarrollar a los personajes llevándolos en ocasiones por caminos inesperados, que harán que reluzcan sus personalidades y particularidades.

De igual forma el mundo esta muy bien elaborado, poniéndonos en esta ocasión en un territorio más mediterrano, de hecho, los Juegos Heróicos suceden en una especie de coliseo romano, y la ambientación está muy bien lograda en líneas generales haciendo que todo tenga más cohesión, lo que es un punto a favor del juego.  

Como consejo personal te puedo decir que jugar todas las historias en paralelo, o sea, avanzar un poco en una y otra sin terminar alguna por completo para pasar a las otras, le da una sensación de descubrimiento y sorpresa más atractiva, ya que puedes ir captando detalles diferentes que van armando el gran rompecabezas que es la trama de Fortune’s Weave, disfrutando y quedando sorprendido por cómo cada perspectiva de cada personaje puede cambiar la manera que pensamos sobre los mismos eventos, o personajes secundarios.

El juego en sí está particionado en tres secciones, siendo la primera la que abarca a los cuatro diferentes personajes y los eventos de los juegos heroicos desde un inicio, con sus historias de origen por decirlo de alguna manera, sin embargo, los desarrolladores te dan la opción de saltar toda esta primera parte, aunque la verdad es que hacerlo haría que pierdas uno de las atractivos más importantes del juego, sin embargo puedo entender que para algunos esto se sienta algo denso, y prefieran obviarlo.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

El apartado técnico es sublime, aunque con algunos peros. Como ya lo viene siendo desde hace varias entregas, el arte, la ambientación, los escenarios, la marcada diferencia de personajes que provienen de diferentes zonas, tienen mucha personalidad y son aspectos bastante trabajados para que el título no se sienta monótono. Logrando, además, funcionar a nivel de jugabilidad haciendo que todo se sienta mejor sin interrumpir, sino más bien mejorando la experiencia.

Las cinemáticas son hermosas, algo que ya venía viéndose desde Engage y la verdad es que el estudio no ha escatimado pues hay varias de ellas, lo que acompañado con algunos cambios aquí y allá van sumando con cada punto de vista que experimentes, de los cuatro personajes principales.

Por suerte el título también esta bastante bien pulido ya que las cargas son muy rápidas, no he encontrado algún tipo de bugs, errores, glitches, etc. Así que anda bastante bien optimizado. Solo tengo dos quejas en este aspecto, que son bastante menores. La principal es que es un juego que corre a 30fps, que, si son totalmente estables, pero se extraña una función de performance para hacerlo más fluido. Esto está explicado en que, por el tipo de género donde las batallas son por turnos en un tablero con escaques como un juego de mesa, no hay mucho sentido el llevarlo a 60fps. Quizá las secciones donde se extrañe más esto es en las de exploración. Segundo, algunos textos son pequeños en el modo portátil, que es en el que lo he jugado mayormente, pero esto lo considero bastante menor, ya que no siento que haya malogrado en algo la experiencia.

Fire Emblem: Fortune’s Weave cuenta con una extraordinaria banda sonora que desde el primer momento te atrapa, con melodías instrumentales y corales que le ponen el énfasis épico de toda la grandiosidad de los Juegos Heroicos, y que marcan el tono de las diferentes situaciones en las que te encontrarás, haciendo que los momentos más pausados o emocionales tengan un empujón en cómo los experimentamos. Asimismo, cuenta con actuaciones de voz en inglés y japones, para la gran mayoría de personajes. Estas vienen en ambos idiomas, y son bastante buenas, con la excepción de algún que otro personaje que pueda sonar sobre exagerado y desesperante, pero nada crítico.

Ya habiendo cubierto casi todos los aspectos importantes del juego, he dejado para el final el más importante. La jugabilidad.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

Fire Emblem es un juego de rol táctico, y al igual que en otras entregas estaremos a cargo de un equipo que tendrá que superar diferentes retos para poder avanzar a lo largo de la historia. Como es usual, los combates se desenvuelven en una especie de tablero cuadriculado, teniendo que mover una a una nuestras unidades para que puedan posicionarse de la mejor forma en el terreno y atacar. En cuanto al combate Fortune’s Weave abandona el clásico triángulo de la saga (lanzas, hachas y espadas) por una configuración que se siente más natural con cada tipo de equipamiento contando con habilidades específicas. Eso sí, aun se mantienen algunas de las directrices clásicas como el que los arqueros hacen mucho daño a las unidades voladoras.

En cuanto a su diseño, toma mucho de lo que hizo genial a Engage y nos ofrece variados tipos de enfrentamientos con objetivos tan simples como eliminar a todos los enemigos, hasta algunos raros, pero divertidos, como lograr encender la mayor cantidad de antorchas en una cantidad limitada de turnos, en una especie de cuatro en raya.

Las mejoras, variedad de equipamientos, clases, ítems de apoyo, sistemas de reclutamiento, habilidades pasivas únicas, habilidades especiales, estadísticas varias como críticos, ataque, defensa, etc. siguen estando presentes, y cumplen también muy bien su  función, brindándonos un combate con bastante profundidad en el que tendrás que calcular bien no solo tus movimientos, sino el progreso de cada uno de los integrantes de tu equipo, así como los aspectos en lo que destaquen y su utilidad a lo largo de las partidas. Pero tranquilo si te marean mucho los números, por que la interfaz está tan bien diseñada, que siempre sabrás con cierta precisión que sucederá antes de cada enfrentamiento, y las variaciones que puedas hacer entre habilidades y tipos de arma.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

Un nuevo elemento son las habilidades que te otorgan los dioses, pues sucede que en esta ocasión los dioses son seres de carne y hueso que vienen viviendo por muchos años entre los humanos y cuentan con templos donde son venerados y reciben, y hasta dialogan, con sus seguidores. Lo interesante es que se ha incorporado una mecánica mediante la cual al venerar a los dioses incrementas tu acercamiento hacia ellos, lo que hará que puedas ser bendecido acorde al nivel que tengas. La primera habilidad que obtendrás, y que ya la conocemos desde hace algunos juegos atrás, pero acá existe como una bendición de los dioses, es retroceder el tiempo para corregir cualquier traspié que hayas dado. Hay otras como incrementar la esquiva, el daño, prevenir los golpes críticos, incrementar la visión a través de la niebla, entre otros. Y si bien pareciera que pueden hacer el juego algo más fácil, lo que siendo sinceros si es verdad, al menos los desarrolladores han integrado un consumible en forma de arena para pagar por cada vez que usemos alguno de estos buffs, de modo que no puedas abusar de ellos.

Antes de que lo olvide, cada uno de los flame lords, estos cuatro personajes principales, cuenta con sus propias habilidades que, no consumirán una cantidad de usos, sino que afectarán directamente la salud como penalidad por utilizarlas.

Así que, si nos fijamos en el juego como un título puramente de combate táctico por turnos, esta muy bien logrado. Mantiene los enfrentamientos interesantes, complicados y divertidos, sobre todo si los juegas en el modo clásico con muerte permanente, algo que puedes elegir o modificar al inicio. Con variedad de unidades, combinaciones, y diferentes mapas, para mantenerte cautivado de inicio fin.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

El único problema que podrías tener es que la primera parte del juego es mucho más densa, y los tiempos entre cada enfrentamiento son más prolongados, bajo la justificación de que hay bastantes cosas para hacer durante esos periodos; y es verdad que lo hay, pero si eres de los que quiere saltar de una batalla a otra rápidamente, vas a tener que hacer al menos un par de actividades adicionales antes de cada combate, lo que te va a frenar el ritmo, y podría hacerlo un poco tedioso. De igual forma, podrías ignorar por completo la primera parte del juego, pero realmente es perder mucho de lo que ofrece. Eso sí, ya en la segunda y tercera parte las cosas van más fluidas.

Ahora, Fire Emblem: Fortune’s Weave integra, al igual que en entregas anteriores, elementos de gestión de tiempo y simulación social como complementos a los combates, y si bien hemos visto como en cada nuevo título se van incrementando y refinando, en esta ocasión podríamos decir que es la versión más completa.

Esto sucede sobre todo en los entre tiempos entre combate y combate, los cuales están repletos de una gran cantidad de actividades que podremos hacer. Desde reclutar a nuevos integrantes, hacerles regalos, explorar la ciudad y conversar con las personas, visitar las tiendas, visitar los templos, estudiar para acceder a nuevas clases, entrenar, salir a comer, visitar a una adivina, y mucho más. La verdad es que en un inicio el juego puede ser realmente abrumador por la cantidad de mecánicas que te lanza encima, y aunque para cada cosa hay un tutorial, hace que el arranque sea bastante lento y estes leyendo bastante para poder tratar de entender todo lo que hay por hacer. Eso sí, no es nada complicado, pero realmente sentirás que el juego te seguirá enseñando nuevas cosas pasadas aun las 20 horas encima, sobre todo porque cada uno de los personajes tiene algunas mecánicas particulares, así que cuando los alternes siempre habrá algo novedoso por aprender.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

De hecho, esa singularidad y asimetría en sus personajes es otra de sus genialidades pues hace que cada uno de ellos se sienta bastante fresco, algo que no solo se visualiza en sus historias o habilidades en particular, sino que la manera en como van siendo introducidos a Dagda y los Juegos Heroicos, hacen que su arribo sea a diferentes zonas del mapa, lugares que incluso tendrás bloqueados con otros personajes.

Un punto importante respecto a todas estas actividades, que al final si suman en mejorar tus unidades, es que, para quienes las sientan más tediosas, existe una forma de automatizar varias de ellas delegando responsabilidades en tu equipo. En lo personal prefiero hacer todo por cuenta propia, pero es una buena decisión por parte de los desarrolladores permitirles a quienes no quieran pasar mucho rato acá el poder agilizar de alguna forma esto.

Sumado a todo lo mencionado sobre lo que podemos hacer entre combates, hay dos cosas importantes de las que aun no te he contado. Primero, que Fire Emblem: Fortune’s Weave incorpora algo que no es nuevo para la saga, pero si poco usual, y es que podremos explorar algunos sectores en una perspectiva en tercera persona, con una jugabildad de rpg por turnos al estilo antiguo. En un inicio se veía interesante, pero poco a poco y rápidamente pierde su brillo, ya que los combates son monótonos, con escenarios repetitivos, e incluso incluye un botón para que el juego haga todo en automático. Lo que de por si no me da buena espina cuando es incluido. Aplaudo que los desarrolladores hayan integrado algo, entre comillas novedoso, pero se siente como una excusa para poder ganar algo más de experiencia y reforzar los vínculos entre los integrantes de tu equipo.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

Segundo, es la exploración a través de un mapa. Este aspecto si está mucho mejor logrado que el anterior, pues nos fuerza a tomar decisiones respecto a la cantidad de tiempo que queremos dedicarle, sin perdernos eventos específicos. Me explico mejor.

El juego tiene un sistema de calendario propio, ya que tu visita en Dagda va avanzando día a día mientras los diferentes combates van siendo programados. Por ejemplo, cuando termines una sección de historia importante o enfrentamiento en el coliseo, se te informará cuando será el siguiente, lo que podría darse en 4 semanas. Así que, si sales a explorar las afueras de Dagda a través de este mapa, cada movimiento te cuesta una cantidad de turnos, que sumados hacen un día. Es decir, si en las semanas de espera para tu combate había algún otro enfrentamiento programado al que querías asistir, porque eso te da experiencia, tendrás que retornar del mapa de exploración para poder estar presente. Y lo mismo sucede con eventos que se van dando a lo largo de la semana, como los días que está presente la adivina, o los días especiales para venerar a ciertos dioses. Es este elemento el que hace que tengamos que gestionar el tiempo en que hacemos ciertas cosas de manera más cuidadosa, pues si bien no puedes perder o faltar a la misión principal por no estar a tiempo en Dagda, ya que el juego te regresa de manera automática, si puedes dejar de lado, sin percatarte, algunas actividades que quisieras llevar a cabo en la ciudad.

Lo bueno es que la jugabilidad en el mapa es bastante entretenida y cambia un poco con cada uno de los personajes, ya que tienen objetivos diferentes, por ejemplo, Leda brindará espectáculos artísticos y Theodora buscará recursos para su pueblo, así que los puntos de importancia cambian; y aunque en general esta todo bien logrado, eso sí, al inicio se siente algo tosco el trasladarse a lo largo del mapa, pero luego de un par de veces en el campo todo empieza a cuajar y se siente mucho más natural. Así que prepárate para cumplir misiones secundarias, explorar ruinas, cavernas y otras locaciones, visitar mercaderes únicos, y descubrir algún que otro secreto por ahí.

Fire Emblem: Fortune’s Weave

Fire Emblem: Fortune’s Weave es un título ambicioso. Incorpora una gran cantidad de mecánicas y sistemas de juego que funcionan muy bien, brindándonos bastantes actividades por hacer mientras nos movemos entre combate y combate, lo bueno que es que no se sienten como relleno, sino que todo funciona muy bien, en líneas generales. Incluso los desarrolladores han pensado en todo, ya que han agregado formas en como automatizar las partes que para algunos podrían resultar más tediosas o hasta saltar por completo la primera fase.

La historia es atractiva, con personajes interesantes que van evolucionando a medida que avanzamos y se sienten humanos con sus errores y virtudes. Mejor aun es el gran cambio al optar por poder ver todas las perspectivas en un solo recorrido gracias a la adición simple pero genial del salón de los obeliscos. Los combates siguen siendo el apartado más atrayente, ya que puedes pasar horas y horas armando tu equipo, tratando de reclutar a alguien y llevando al campo de batalla los resultados de eso para poner a prueba no solo tus dotes como preparación a lo que viene, sino también, una vez en batalla, a como reaccionamos ante cualquier sorpresa que nos pueda tirar el juego.

El mundo está muy bien ambientado, con las facciones siendo bien diferenciadas desde su arte, un doblaje bueno y una banda sonora magistral. Así que sumando todo Fortune’s Weave te puede tomar tranquilamente más de 200 horas completarlo al 100% y solo la parte inicial unas más de 60 horas haciendo todos los arcos. Esto significa que estamos ante un juego realmente colosal, que no merece ser rusheado, y que tranquilamente te ofrece una gran cantidad de contenido de calidad como para que no necesites algo nuevo en una buena cantidad de tiempo.

Fire Emblem: Fortune’s Weave queda para mí como el segundo mejor título de la saga, estando solo sobre él: Awakening, el cual probablemente se ha ganado ese lugar por razones más sentimentales que objetivas. Sea como sea, este es un juego de esos pocos que aparecen cada cierta cantidad de años, como lo fue Breath of the Wild, u Ocarina en sus momentos, así que no deberías pasarlo por alto, ya que es de lo mejor que ofrece Nintendo este año, e incluso atreverías a decirme que ni si quiera el remake de Ocarina del Tiempo va a poder superarlo, si es que de alguna forma podemos compararlos.

Fire Emblem: Fortune’s Weave
gamecored score 9.5

Este artículo fue escrito luego de jugar una copia digital de Fire Emblen: Fortune’s Weave brindada por Nintendo para Nintendo Switch 2. El juego está disponible exclusivamente en Nintendo Switch 2.

PUNTOS BUENOS

Magnitud ambiciosa. Gran cantidad de cosas por hacer. Combates retadores y entretenidos. Historia atractiva. Gran banda sonora. Poder pasar el juego con los diferentes personajes en un solo recorrido. Estilo visual.

PUNTOS MALOS

Secciones de exploración en tercera persona no terminan de convencer. Puede abrumarte un poco al inicio por la gran cantidad de cosas por hacer. Misiones secundarias repetitivas.

CONCLUSIÓN

Fire Emblem: Fortune’s Weave es uno de los mejores juegos que Nintendo ha lanzado, no solo este 2026 sino también en los últimos años. Su tamaño y magnitud son realmente colosales, sintiendo que realmente exprime cada centavo de hayamos pagado por él. Si quieres una buena historia, en un juego divertido, pues este título no debe pasar bajo tu radar sin ser visto, ya que incluso es fácilmente recomendable hasta a aquellos usuarios que sean ajenos al género.