Far Cry Primal, el último lanzamiento de la franquicia Far Cry y Ubisoft, es un juego viejo y nuevo a la vez. Pues si bien nos ofrece una experiencia diferente como la de viajar en la Edad de Piedra y pelear con garrotes y lanzas, también recicla mucho de Far Cry 4.
Ahora, si esto es bueno o malo dependerá de la experiencia individual de cada usuario pero vayamos con este análisis para ver si merece tu tiempo y esfuerzo el aventurarte por la tierra de Oros.
El Hombre de Oros
En Far Cry Primal tomaremos el rol de Takkar, un cazador perteneciente a la tribu de los Wenja, quien viaja acompañado en su búsqueda por la tierra de Oros. Luego de dar cacería a un mamut este grupo sufre el ataque de un tigre dientes de sable, resultando nuestro personaje como único sobreviviente. Ahora tendremos que buscar resguardo por nuestra vida y continuar nuestro rumbo a Oros.
De hecho lo que acabo de narrar sucede solo en los primeros minutos, pero son esos breves minutos los que nos muestran la majestuosidad de la Edad de Piedra, con su naturaleza abundante y fauna salvaje que hará peligrar nuestra vida en todo momento.
Ya en la tierra de Oros veremos que la vida no es tan fácil, pues no solo lideraremos a la tribu Wenja, sino que también tendremos que protegerla de las bestias que rondan el mapa, y de las tribus enemigas; los Udam, caníbales, y los Izila, amantes del fuego y de quemar a sus enemigos.
Asimismo, Takkar contará con el apoyo de algunos singulares personajes, quienes nos ayudarán permitiendo usar diferentes habilidades para sobrevivir a la difícil vida en Oros.
La historia principal se desarrolla a través de las misiones principales y algunas cinemáticas, pero lamentablemente a diferencia de otros Far Cry ésta es bastante simple y lineal. Aunque esto se puede pasar un poco por alto teniendo en cuenta el contexto donde se desenvuelve el juego, la Edad de Piedra, pues el mayor objetivo de todos es la supervivencia. Por tanto, no esperes encontrar dudas existenciales, crítica al mundo moderno o divagaciones filosóficas sobre nuestra existencia.
Un mundo salvaje
La tierra de Oros es un lugar realmente precioso, gráficamente Far Cry Primal luce muy bien. Es un mundo salvaje con vida propia donde estarás a merced de las bestias que viven en ella y de las tribus enemigas que deambulan en él. La sensación de vivir en este paisaje agreste está muy bien lograda, sobre todo en las fases iniciales del juego y en la dificultad más elevada, pues prácticamente todo lo que se te cruce te matará, una y otra vez. Lamentablemente a medida que vas avanzando en el juego y consiguiendo nuevas habilidades esta sensación se pierde completamente.
Por otro lado, Oros tiene muchas cosas para hacer, como encontrar coleccionables, conquistar zonas, realizar las misiones secundarias, cazar animales, recolectar materiales, entre otros. Sin embargo, lo que en un inicio puede ser entretenido, a medio juego ya se empieza a sentir tedioso y repetitivo.
El señor de las bestias
Un punto que merece una mención especial es el sistema de bestias que pueden ser domadas, ya que nos abre múltiples opciones mediante las cuales podremos enfrentar a los enemigos de diversas maneras.
Contaremos con nuestro búho de apoyo, quien nos mostrará qué nos depara el terreno más adelante, así como bestias que son sigilosas al asesinar, que detectan o recogen materiales, aquellas que nos servirán de montura para movilizarnos a través del mapa y otras con las cuales podremos lanzarnos a la batalla de una manera más ‘osada’.
La interacción con ellas es bastante básica con indicaciones como atacar o regresar, pero en realidad es suficiente para sobrevivir y superar los obstáculos que nos pone el juego. Además, agregar que su diseño y comportamiento está muy bien recreado. Es increíble ver como el tigre dientes de sable caza y somete a su presa. Sin embargo, la inteligencia artificial a veces deja un poco que desear pues no faltarán las ocasiones en que tu bestia termine arruinando toda tu bien planeada estrategia de sigilo.
La ley del más fuerte
En Oros se impone la ley del más fuerte. Viviremos en un constante peligro por el enfrentamiento entre tribus, además de tener que sobrevivir a los depredadores, y como mencioné, si en un inicio es muy difícil avanzar por el mapa sin ser asesinados constantemente, esto cambia al momento de abrir nuestro árbol de habilidades, que nos permitirá convertirnos en una máquina letal.
Far Cry Primal cuenta con un sistema al estilo rpg con el cual podremos mejorar nuestras habilidades a medida que vayamos consiguiendo puntos de experiencia. Estos puntos de experiencia los obtendremos con prácticamente todo lo que hagamos en el juego: descubrir nuevas locaciones, cazar animales, superar misiones y otros.
Asimismo, encontrando a todos los personajes secundarios, podremos acceder a un número mayor de habilidades en nuestro árbol, mejoras de armas así como poder hacer crecer nuestra aldea.
Entre las armas que podremos utilizar tendremos garrotes, lanzas, arcos, piedras, bombas de fuego, etc. Las cuales podremos mejorar para hacer más daño y que tengan un mayor alcance.
Pero todo ello viene de la mano con una economía de recolección de carnes, pieles, plantas y piedras. Insumos que encontraremos regados por todo el mapa de Oros y los cuales utilizaremos para comprar las mejoras.
Far Cry 4.2
Far Cry Primal bebe mucho de Far Cry 4, e incluso en ocasiones abusa tanto de su predecesor que parece ser solo una repintada, lo que no es tan malo si recordamos lo bueno que fue este juego. Pero si jugaste Far Cry 4 lo más probable es que encuentres muchos elementos similares, como el sistema de juego y mapa. Algo que si no copia es el modo multijugador, ya que no cuenta con algún tipo de sistema en ese apartado, por lo que luego de concluir el juego en la dificultad más difícil no hay una buena razón para regresar a él.
Además, puede llegarte a cansar la poca variedad de armas, lo cual se entiende por estar ambientado en la Edad de Piedra, pero puede llegarse a pasar el juego con solo dos de ellas e ignorar por completo el resto del arsenal.
Conclusiones
Far Cry Primal es un juego entretenido y precioso de ver. El sistema de bestias y el mundo salvaje está muy bien logrado, pues nos hace sentirnos en constante amenaza todo el tiempo y es mundo grande que investigar. Sin embargo el juego no tarda mucho en volverse repetitivo y luego de conseguir algunas habilidades específicas nuestro personaje se vuelve muy resistente y todopoderoso, al punto de hacer el juego extremadamente fácil.
Eso si, hay que reconocer el esfuerzo y valentía de Ubisoft al lanzar un producto diferente a lo que estamos acostumbrados de ver, un fps ambientado en la Edad de Piedra no es tan común, lo cual aplaudo, pero lamentablemente termina siendo un juego muy simple por su mismo contexto, ya que tanto la historia como la variedad de armas terminan sintiéndose cortas.








