El éxito de Fantastic Four: First Steps es clave, aunque esto no se debe a la película en sí misma; el MCU está a punto de iniciar su próxima gran saga, y sabemos que Doctor Doom, un villano central del universo de los Cuatro Fantásticos, será un antagonista importante en esta fase, interpretado por el carismático Robert Downey Jr. Además, los Cuatro Fantásticos ya han intentado triunfar en taquilla varias veces; de hecho esta es la tercera versión del grupo en solo veinte años. A esto se suma que las películas de Marvel no han tenido un desempeño excepcional últimamente, afectadas por las series de Disney+ y algunos tropiezos en cine.
Como la primera familia de Marvel, los Cuatro Fantásticos cargan con más responsabilidad que en cualquier otra película de superhéroes. Sin embargo, First Steps se centra en un drama familiar más discreto, situado en una línea temporal diferente y aparentemente ajena a lo que sucede fuera de ella. Esto juega a su favor y en su contra: la película es lo suficientemente encantadora para sostenerse sola, aunque carece de cierta fuerza narrativa.
Dado que no es nuestra primera vez con este grupo, Fantastic Four: First Steps resume de manera inteligente su origen y algunos de sus momentos heroicos anteriores mediante un montaje, presentado como una celebración del equipo en un programa de TV. Su viaje al espacio, la explicación de sus poderes y su identidad como héroes se muestran rápidamente en pocos minutos, y a partir de ahí se espera que el espectador siga el ritmo. Es interesante ver cómo las películas de superhéroes actuales evitan largos montajes introductorios; como audiencia, ya conocemos el trasfondo, así que se pasa directamente a lo importante.

Lo interesante, en este caso, es un drama familiar relativamente tranquilo, con toques de heroicidad a lo largo de la película. Los momentos más llamativos se reservan para situaciones puntuales, como la épica batalla final y un breve viaje al espacio a mitad de la película. Esto coloca el enfoque en la dinámica familiar del equipo, liderado por el nervioso y meticuloso Reed Richards (Pedro Pascal), acompañado de la enigmática Sue Storm (Vanessa Kirby), su hermano Johnny (Joseph Quinn) y el sólido Ben Grimm (Ebon Moss-Bachrach).
Johnny y Ben tienen algunos momentos simpáticos, como cuando Johnny queda fascinado por la aparición de la amenazante Silver Surfer (Julia Garner) o cuando Ben se enamora de la profesora Rachel Rozman (Natasha Lyonne). Sin embargo, son Pascal y Kirby, en los roles de Reed y Sue, quienes cargan con la mayor responsabilidad, no solo como líderes del equipo, sino también como futuros padres. Tras revelarse rápidamente un test de embarazo positivo y, más adelante, el nacimiento de su hijo, deben enfrentarse no solo a la aterradora amenaza de un devorador de mundos que pone en peligro su planeta, sino también a los retos de la paternidad. Esto plantea preguntas sobre su hijo: ¿tendrá poderes? ¿habrá complicaciones?
La química entre ambos personajes es notable, con diálogos y bromas que resultan naturales y muy identificables. Cuando Reed realiza múltiples pruebas para asegurarse de que su hijo no tenga problemas, Pascal refleja esa ansiedad de manera evidente en su rostro. Es un hombre extremadamente inteligente, capaz de encontrar solución a casi todo, pero emocionalmente vulnerable cuando se enfrenta a problemas que no puede resolver con lógica o ciencia, y hubiera sido genial que se mantenga así durante toda la película, peor la verdad es que llega a ser algo inconsistente. Por su parte, Sue es el corazón de los Cuatro Fantásticos. Kirby la interpreta con firmeza y maternidad, protegiendo a su hijo y guiando a su familia de superhéroes. Es bastante claro que es ella el centro emocional del grupo, manteniéndolos enfocados y mostrando una fuerza y determinación admirables. Su presencia destaca, y es reconfortante ver que la Mujer Invisible recibe la importancia que merece.

Aunque el elenco merece reconocimiento por dar vida a personajes que necesitaban una renovación, Fantastic Four: First Steps carece de acción. La película se centra en explorar a los personajes a nivel personal, algo útil pensando en su rol en futuras historias de Marvel, pero que hace que esta entrega se sienta, en gran parte, algo plana. Hay momentos divertidos, como la aparición de Paul Walter Hauser como Mole Man o Ben mostrando por primera vez su barba como La Mole, pero no es que lleguen a provocar mucho a la audiencia. Las escenas de acción son entretenidas, aunque ninguna resulta particularmente espectacular o memorable. Esto no significa que First Steps no sea disfrutable, solo que esperaba algo más impactante.
Por otro lado, es emocionante ver a Galactus (Ralph Ineson) en todo su esplendor, con su enorme presencia y llamativo casco. Su aparición en Rise of the Silver Surfer (2007) como una poco impresionante nube de gas resultó decepcionante; aquí, finalmente se muestra como un ser gigante, intimidante, con voz y motivaciones propias, más fiel al cómic. El enfrentamiento final entre la familia y Galactus es un punto álgido, ofreciendo la esperada acción de superhéroes y permitiendo a los héroes mostrar sus habilidades tanto individualmente como en equipo.
Algo a tener en cuenta es que el mundo de la Tierra-828 resulta realmente llamativo. Combina una estética y moda retro con elementos futuristas; aunque hay autos voladores, su diseño recuerda claramente a los años 70. La televisión y la publicidad también pertenecen a esa misma época, lo que resulta bastante cómico considerando que los Cuatro Fantásticos viven en una especie de casa inteligente equipada con un avanzado asistente robot. Esta mezcla colorida y vistosa le da a la película un estilo muy distinto al de otras películas de superhéroes, que suelen presentar un entorno más moderno y rudo, con numerosos detalles visuales que aportan personalidad.

En otra línea temporal, sin las conexiones con el MCU, Fantastic Four: First Steps funciona como un sólido drama familiar, con un grupo de héroes atractivos y bien elegidos, complementado con algo de acción para salvar al mundo. Esto la convierte en una opción entretenida para pasar un par de horas, aunque, dentro del panorama general de películas de superhéroes, le falta el impulso necesario para elevar la franquicia a algo realmente destacado y, que de hecho, uno espera ver a estas alturas.
Fantastic Four: First Steps ya se encuentra en los cines.

PUNTOS BUENOS
La relación entre Reed y Sue, así como las interacciones familiares del equipo, son naturales y emotivas. La Tierra-828 combina elementos retro y futuristas, creando un entorno colorido y distintivo. Galactus se presenta de manera imponente y fiel a los cómic.PUNTOS MALOS
La película se centra demasiado en el drama familiar y carece de escenas memorables de acción. Aunque Pascal muestra vulnerabilidad emocional de manera interesante, su carácter resulta algo inconsistente a lo largo de la película. Al estar ambientada en una línea temporal distinta y centrarse en un drama familiar, le falta el impulso narrativo necesario para elevar la franquicia dentro del panorama más amplio de películas de superhéroes.CONCLUSIÓN
Fantastic Four: First Steps es un drama familiar entretenido con un estilo visual llamativo y momentos de acción puntuales, pero carece de la fuerza narrativa y el impulso necesario para destacar dentro del universo Marvel.