La reciente filtración de un memo interno de Xbox reveló que su nueva CEO, Asha Sharma, considera que Game Pass se ha vuelto demasiado caro para los jugadores y necesita ofrecer una mejor relación calidad-precio. Aunque esto podría interpretarse como un intento de सुधार, no todos en la industria comparten ese optimismo.
El exjefe de PlayStation, Shawn Layden, fue especialmente crítico, señalando que podría ser demasiado tarde para salvar el modelo actual. Según él, la compañía está intentando sostener el servicio pese a diagnósticos desfavorables, y propone realizar un “post mortem” que ayude a toda la industria a aprender de sus errores.
En sus inicios, Xbox Game Pass fue visto como una solución al creciente costo de los videojuegos, permitiendo acceso a múltiples títulos por una tarifa mensual. Su propuesta democratizó el acceso a nuevos lanzamientos, atrayendo a millones de jugadores y redefiniendo el consumo de videojuegos.
Sin embargo, figuras como Raphael Colantonio han advertido durante años sobre su sostenibilidad, afirmando que el modelo podría dañar la industria a largo plazo. Según él, Game Pass no puede coexistir con otros modelos tradicionales y eventualmente terminaría dominando o colapsando.
Las dudas no son infundadas: se ha cuestionado su rentabilidad desde el inicio. Informes indican que lanzamientos como Call of Duty: Black Ops 6 habrían perdido hasta 300 millones de dólares en ventas potenciales por estrenarse directamente en el servicio. Además, Microsoft gastaría cerca de mil millones anuales en asegurar contenido de terceros, lo que incrementa significativamente los costos operativos.

A esto se suma el aumento de precios en su nivel más alto, que alcanzó los 30 dólares, generando una reacción negativa entre los usuarios. Incluso ejecutivos como Michael Douse han cuestionado la viabilidad del modelo, planteando dudas sobre qué ocurrirá cuando los recursos financieros comiencen a agotarse.
Pese a todo, Sharma asegura que Xbox planea evolucionar el servicio hacia un sistema más flexible, manteniendo los lanzamientos desde el primer día como pilar clave. Sin embargo, muchas de las preocupaciones estructurales siguen sin resolverse, dejando en evidencia las grietas de un modelo que alguna vez fue considerado el “Netflix de los videojuegos”.





