Un empleado anónimo de Ubisoft cree que, a pesar de las críticas internas y externas, la compañía aún puede lograr un gran éxito en el futuro. En una entrevista con GameFile, señaló la aparente incapacidad de la empresa para identificar y solucionar problemas de desarrollo, así como una falta general de responsabilidad en la gestión. Sin embargo, asegura que esto no impide que Ubisoft vuelva a crear un juego exitoso.
El empleado destacó que la gestión superior ha fallado al no asumir responsabilidades por los problemas internos, lo que ha afectado a los equipos de desarrollo a través de desmantelamientos internos y despidos. Mientras tanto, la alta dirección se mantiene prácticamente intacta, dejando que las consecuencias recaigan sobre quienes trabajan directamente en los proyectos.
Según el testimonio, Ubisoft ha sido criticada y rechazada durante años: por el público por lanzamientos decepcionantes, por los propios desarrolladores por mala gestión, y por el mercado por una planificación editorial y financiera deficiente. Aun así, el empleado considera que, aunque difícil, no es imposible que la compañía logre nuevamente un éxito importante.
El empleado también mostró cierto optimismo sobre el futuro de la empresa, mencionando que la nueva estructura basada en “creative houses” ha permitido que los desarrolladores trabajen en un marco diseñado para corregir problemas pasados, con un renovado sentido de urgencia por parte de la gestión para apoyar la innovación. Esto debería dar motivos para tener esperanza en próximos lanzamientos.

Ubisoft anunció en enero un “reinicio organizacional, operativo y de portafolio”, dividiendo sus franquicias bajo cinco creative houses. Por ejemplo, Vantage Studios se encargará de Assassin’s Creed, Far Cry y Rainbow Six, mientras que otra creative house se enfocará en shooters competitivos y cooperativos como Ghost Recon, The Division y Splinter Cell. Sin embargo, esta reestructuración también implicó la cancelación de varios proyectos, incluido el remake de Prince of Persia: The Sands of Time, así como medidas de reducción de costos y despidos.
Estas decisiones han generado tensiones internas. Representantes de los empleados y del sindicato en Ubisoft París pidieron la renuncia del CEO Yves Guillemot, criticando la nepotismo y la falta de diversidad en la toma de decisiones, lo cual afecta la creatividad necesaria para desarrollar juegos innovadores. Además, al menos 1,200 empleados se declararon en huelga en febrero, denunciando sobrecarga de trabajo y recortes continuos que afectan equipos ya presionados y con escaso personal.





