El éxito y la relevancia de la franquicia Dying Light no solo se deben a sus juegos, sino también al extraordinario soporte que Techland ha ofrecido durante años. Así lo explicó el exdirector de la saga, Tymon Smektała, quien considera que esta estrategia fue clave para mantener el interés de los jugadores incluso durante los siete años que separaron el lanzamiento de Dying Light y Dying Light 2 Stay Human.
Durante una conferencia celebrada en Digital Dragons, Smektała reveló que los planes iniciales de soporte postlanzamiento eran mucho más modestos. El estudio tenía previsto corregir errores, solucionar problemas técnicos y lanzar un par de contenidos descargables. Sin embargo, la respuesta de la comunidad cambió completamente esos planes.
Según explicó, los jugadores siguieron mostrando entusiasmo por el juego y demandando más contenido. Esto llevó a Techland a ampliar continuamente el soporte, creando lo que terminó convirtiéndose en un modelo de negocio poco habitual para un título AAA. En lugar de abandonar rápidamente el proyecto, el estudio continuó desarrollándolo y alimentando a su comunidad durante años.
Esa filosofía dio origen a iniciativas como “10 in 12”, mediante la cual Techland prometió lanzar 10 DLC gratuitos en un período de 12 meses. Lo que comenzó como una estrategia temporal acabó evolucionando hasta convertirse en un compromiso a largo plazo que se extendió durante una década. De hecho, incluso en 2025 el estudio publicó una actualización gráfica para el juego original llamada Retouched.
Smektała reconoció que este modelo no es fácil de replicar para otros estudios, especialmente dentro de la industria AAA, donde los costos de desarrollo son cada vez mayores. Sin embargo, señaló que para Techland tuvo mucho sentido porque mantenía el juego instalado en los equipos de los usuarios, fortalecía la confianza de la comunidad, prolongaba las ventas y ayudaba a conservar su valor comercial durante más tiempo.

El exdirector también destacó que este tipo de estrategia requiere una planificación muy cuidadosa. En sus palabras, si un estudio organiza correctamente la producción y el contenido postlanzamiento, el propio juego termina recompensando ese esfuerzo a través de una comunidad más comprometida y una vida comercial mucho más extensa.
Tras casi 13 años trabajando en Techland, Smektała anunció recientemente su salida de la compañía para comenzar una nueva etapa profesional. En su despedida agradeció tanto a los desarrolladores como a los fans por ayudar a convertir Dying Light en una de las franquicias de zombis más exitosas de la industria. Además, señaló que una de las lecciones más importantes aprendidas con Dying Light: The Beast es que, al final, la calidad siempre termina siendo más importante que la cantidad.





