La historia del famoso “Cheetozard” comenzó cuando un Cheeto con forma del Pokémon Charizard se volvió viral en internet, captando la atención de fans y curiosos por igual. Lo que parecía una simple curiosidad terminó sorprendiendo al mundo cuando este peculiar snack fue subastado por la increíble suma de 87,840 dólares, convirtiéndose en un fenómeno mediático tan absurdo como fascinante.
Sin embargo, la historia no terminó con la compra. El comprador anónimo no solo obtuvo un objeto extraño y coleccionable, sino que recientemente recibió un reconocimiento oficial: un Récord Guinness por el precio más alto pagado por un snack con forma de personaje de videojuego. Este logro convierte al “Cheetozard” en una pieza única dentro de la cultura pop y el coleccionismo.
El récord, otorgado por Guinness World Records, certifica que este Cheeto de aproximadamente 3 pulgadas fue vendido el 2 de marzo de 2025. Además, el objeto fue cuidadosamente presentado: montado sobre una carta personalizada al estilo Pokémon y protegido en una caja translúcida, lo que refuerza su valor como pieza de exhibición más que como alimento.

Curiosamente, el “Cheetozard” no siempre fue tan valioso. Su dueño original lo compró por apenas 350 dólares, lo que significa que su precio aumentó de forma exponencial con el tiempo. Este caso demuestra cómo la combinación de cultura pop, rareza y viralidad puede transformar objetos cotidianos en artículos extremadamente codiciados.
Lejos de terminar, esta tendencia podría continuar. La casa de subastas Goldin ya prepara otro producto similar: un Cheeto con forma de Pikachu, bautizado como “Pikacheeto”. Con un precio inicial de 500 dólares, se espera que alcance cifras igualmente sorprendentes, confirmando que los coleccionistas están dispuestos a gastar grandes sumas por objetos únicos relacionados con el universo Pokémon.





