MindsEye, el juego de acción y aventura de Build a Rocket Boy, continúa siendo objeto de inversión en marketing a pesar de su visible fracaso comercial. En YouTube han aparecido varios videos patrocinados sobre el título, con enlaces afiliados y avisos de contenido sponsoreado, lo que ha llamado la atención de la comunidad por lo desconectado que parece este esfuerzo frente a la realidad del juego.
La reacción del público no se hizo esperar. En los comentarios, algunos usuarios calificaron a MindsEye como un “sponsor nivel Morbius”, mientras otros expresaron incredulidad ante la existencia de estos acuerdos publicitarios, comparándolos con lo extraño que habría sido ver contenido patrocinado de proyectos fallidos o cancelados como Concord.
Los datos de jugadores refuerzan esta percepción negativa. Según SteamDB, MindsEye apenas alcanza picos de 22 jugadores concurrentes en 24 horas, muy lejos de su máximo histórico de 3,302 jugadores en su lanzamiento. La caída fue abrupta: en solo una semana bajó a 280 usuarios y luego siguió descendiendo hasta su promedio actual. Eso sí, estas cifras solo reflejan el rendimiento en PC, dejando abierta la posibilidad —aunque poco probable— de un mejor desempeño en consolas.
Aun así, el estudio ha seguido lanzando actualizaciones. Una de las más importantes, publicada en octubre, eliminó prácticamente el mundo abierto, reemplazándolo por ARCADIA, un sistema centrado en contenido creado por los jugadores. Esta decisión buscó unificar las herramientas Play.MindsEye y Build.MindsEye en una sola plataforma llamada Build.ARCADIA, con posteriores parches que añadieron más contenido destacado.
El desarrollo del juego estuvo marcado por conflictos internos. Ex empleados acusaron a la directiva de ignorar problemas graves durante la producción, mientras que el CEO Leslie Benzies imponía cambios urgentes conocidos internamente como “Leslie tickets”, que debían atenderse sin importar otras prioridades. Incluso Alex Hernandez, actor que dio vida al protagonista, reconoció el duro impacto del fracaso, lamentando que un proyecto en el que invirtió más de dos años no haya tenido el resultado esperado.





