El creador de Diablo cree que los ARPG actuales permiten a los jugadores subir de nivel demasiado rápido.
En una entrevista con Videogamer, David Brevik —quien desempeñó los roles de diseñador principal y programador líder en Diablo, además de ser director de proyecto y diseño en Diablo 2— expresó su descontento con la tendencia del género de recompensar a los jugadores de manera excesivamente acelerada.
Uno de los puntos más criticados de Diablo 3 (título en el que Brevik no participó) es que los jugadores pueden alcanzar el nivel 70 en apenas 3-4 horas, dependiendo de su estilo de juego, una velocidad considerablemente mayor en comparación con entregas previas de la saga.
Según Brevik, el ritmo de progresión en Diablo 2 es “excelente” porque avanza de manera más pausada, lo que hace que alcanzar cada nivel sea más gratificante. En su opinión, muchos ARPG modernos se enfocan demasiado en acelerar el proceso de subida de nivel, lo que termina afectando la experiencia general.
“Cuando acortas ese viaje hasta el punto de volverlo absurdo, en mi opinión, terminas devaluando toda la experiencia”, comentó Brevik, destacando que el verdadero atractivo de un ARPG “no es llegar al final, sino disfrutar el trayecto”.

Brevik también señaló que, aunque en los Diablo en los que trabajó existían momentos con una gran cantidad de enemigos, los ARPG actuales tienden a abusar de las hordas masivas, haciendo que el jugador se enfoque solo en eliminarlas de forma mecánica.
“No lo percibo como algo tan personal ni realista como en Diablo 2”, explicó. “El ritmo de Diablo 2 me parece excelente, y creo que esa es una de las razones por las que sigue siendo relevante. No me atrae la idea de eliminar enormes grupos de enemigos de inmediato, arrasando con todo en el escenario. No siento que eso sea una experiencia emocionante, sino más bien algo ridículo.”
El mes pasado, surgieron rumores sobre una posible versión de Diablo 4 para la Nintendo Switch 2.





