Remedy Entertainment ha anunciado la renuncia con efecto inmediato de su CEO, Tero Virtala, tras más de nueve años al frente de la compañía. Para asumir de manera temporal el liderazgo, la Junta Directiva nombró a Markus Mäki, fundador de la empresa, como CEO interino, mientras que Henri Österlund asumirá como Presidente de la Junta.
Durante la transición, Virtala permanecerá en la compañía mientras se busca un nuevo CEO. Por su parte, Mäki, que ya formaba parte del equipo de gestión principal, agradeció públicamente a Virtala por su contribución a Remedy desde 2016 y le deseó éxito en sus futuros proyectos.
Aunque la renuncia fue mutua, se especula sobre la posible relación con las ventas decepcionantes de FBC: Firebreak. Este shooter cooperativo, con un presupuesto de 30 millones de euros, recibió reseñas mixtas y, pese a superar un millón de jugadores en la primera semana, la compañía se declaró “insatisfecha” con las ventas.
Durante los meses posteriores, Remedy lanzó varios parches y la actualización de contenido Breakpoint, pero esto no generó un impacto significativo en las ventas, lo que llevó a la compañía a reducir sus proyecciones de ventas a largo plazo. No se confirmó si esto influyó directamente en la renuncia de Virtala.
A pesar de la situación, se asegura que la producción de títulos clave como Control 2 y el remake de Max Payne 1 y 2 no se verá afectada, garantizando que los proyectos principales de la compañía continúen en desarrollo bajo la nueva dirección interina.





