A pesar de que Bungie lanzó la última gran actualización de Destiny 2 a inicios de mes y actualmente no existen planes aprobados para Destiny 3 ni nuevos spin-offs, la comunidad se niega a aceptar el fin de la franquicia. Durante el Summer Game Fest, numerosos eventos estuvieron acompañados por pedidos de los fans exigiendo una secuela, mientras que el juego alcanzó un pico de 160.000 jugadores en Steam el pasado 10 de junio, manteniéndose entre los 15 títulos más jugados de la plataforma.
Los jugadores buscan enviar un mensaje claro a Sony y Bungie: Destiny todavía tiene una comunidad activa y existe interés en ver una nueva entrega que revitalice la saga. Aunque el interés había disminuido en el último año debido a actualizaciones que no lograron convencer del todo a la audiencia, el reciente repunte de jugadores demuestra que la franquicia aún conserva una base sólida.
Sin embargo, según el periodista de Forbes Paul Tassi, este resurgimiento no habría cambiado los planes internos de Bungie. A pesar de que Destiny 2 llegó a ubicarse entre los juegos con mayores ingresos de Steam durante la última semana, sus fuentes aseguran que la respuesta de la compañía sobre una posible reconsideración fue simplemente un “no”.
Tassi también advirtió que podrían producirse nuevos despidos dentro del estudio y que, tras la publicación de un último parche correctivo, Bungie ni siquiera mantendría un pequeño equipo dedicado al soporte básico de Destiny 2. Aun así, el analista cree que la propiedad intelectual no está completamente perdida y que un proyecto futuro, como Destiny 3, podría recibir luz verde dentro de muchos años.
Mientras tanto, Marathon se mantiene como la prioridad actual de Bungie, aunque su desempeño comercial estaría lejos de lo esperado. Reportes indican que el nuevo shooter de extracción aún no ha recuperado su presupuesto y que incluso Destiny 2 mantiene una cantidad de jugadores superior, una situación preocupante considerando que es actualmente el proyecto principal del estudio.





