El estudio Pearl Abyss ha pedido disculpas públicamente tras confirmarse la presencia de arte generado por IA en Crimson Desert. Desde su lanzamiento, varios jugadores detectaron pinturas dentro del juego que parecían creadas con inteligencia artificial, lo que generó polémica en la comunidad.
Ante estas acusaciones, la desarrolladora reconoció que el contenido era real y explicó que se trataba de assets creados durante fases tempranas del desarrollo. Estos elementos fueron utilizados como pruebas para definir el tono y la atmósfera del juego.
Sin embargo, el problema radica en que dichos recursos no debían llegar a la versión final. El estudio admitió que su intención siempre fue reemplazarlos por arte definitivo alineado con su visión creativa, pero algunos de estos elementos se incluyeron por error en el lanzamiento.
Además, Pearl Abyss reconoció otro fallo importante: la falta de transparencia. La compañía afirmó que debió informar claramente sobre el uso de IA durante el desarrollo, algo que no hizo, y asumió completamente la responsabilidad por esta omisión.
Como medida correctiva, el equipo anunció que realizará una auditoría exhaustiva de todos los assets del juego, con el objetivo de identificar y reemplazar cualquier contenido generado por IA. Estos cambios se implementarán progresivamente mediante futuras actualizaciones.
El caso también ha generado debate en la industria. Algunos, como Mike Ybarra, cuestionan la necesidad de disculparse, argumentando que la IA será inevitable en todos los videojuegos. Sin embargo, muchos jugadores siguen preocupados por su impacto en la creatividad.
En paralelo, las cifras muestran una tendencia clara: el uso de IA en videojuegos está creciendo rápidamente. Según análisis recientes, los juegos en Steam que declaran usar IA generativa han aumentado en un 800%, con miles de títulos ya incorporando estas tecnologías, lo que confirma que este debate está lejos de terminar.





