Dead Island 2

Santa Mónica es una ciudad que se ha utilizado infinidad de veces en diversos medios, sobre todo en el cine, gracias a su pintoresca belleza y al famoso muelle, y bueno, los videojuegos no son inmunes a su encanto. Gracias a Dambsuter Studios, me encuentro en Santa Mónica en Dead Island 2 y, a diferencia de lo que hubieses esperado, no hay nadie patinando por las calles. En lugar de eso, estoy desmembrando y masacrando zombis, llenando las calles de sangre y vísceras.
Dead Island 2 está ambientado en la época moderna, en Los Ángeles y sus alrededores, al comienzo de un apocalipsis zombi, y te permite elegir a uno de los seis supervivientes con los que afrontar el brote. Cada personaje tiene sus propias habilidades, puntos fuertes y débiles, y no hay devoluciones: una vez que has elegido un personaje, estarás atrapado hasta que llegue los créditos. Yo opté por Ryan, un bombero cuyo atributo clave es Toughness, mientras que sus habilidades innatas (habilidades iniciales) son la capacidad de recuperar salud al derribar a un zombi y obtener un moderado impulso de fuerza al bloquear o esquivar un ataque. Cabe señalar que nunca se explica qué hacen o qué significan los atributos para tu personaje, sino que se da a entender a través de sus habilidades innatas, lo que hace que parezca un poco inútil dado que pasarás a construir tu mazo de cartas de habilidad, pero hablaremos de ello más adelante.
Los otros personajes son Amy, Dani, Carla, Bruno y Jacob, y algunas de sus habilidades innatas y atributos clave son la recuperación de energía cuando golpeas a un zombi con un arma (Amy – Agilidad), un aumento moderado del daño cuando atacas a los zombis por la espalda (Bruno – Daño crítico) y un aumento moderado de la resistencia cuando tu salud es crítica (Carla – Resistencia). Y si bien el personaje que elijas no cambiará drásticamente el juego, está bien tener la opción.

Durante los primeros niveles, tu personaje será mordido por un zombi, pero por suerte eres inmune, y tu misión será comprobar hasta qué punto tu sangre puede ser útil para una posible vacuna mientras intentas escapar de Los Ángeles. Aunque la escritura y el humor tienen altibajos, me gustaron algunos de los giros que dieron e incluso, contrariamente a lo que esperaba, un par de personajes me resultaron bastante simpáticos. Es más, la experiencia en su conjunto tiene un aire de película serie B que me entretuvo lo suficiente como para seguir adelante, y eso es realmente bueno.
En la actualidad, los juegos ambientados en apocalipsis zombis suelen ser asuntos serios, con narrativas que contienen reglas muy arraigadas en torno a la moralidad que hacen que los jugadores sientan lo que están jugando. La serie The Last of Us de Naughty Dog es el ejemplo perfecto de ello, una experiencia que cuestiona hasta dónde seríamos capaces de llegar por nuestros seres queridos y que provoca una fuerte respuesta emocional en los jugadores. Pero por muy bueno que sea TLOU, a veces lo único que quieres es un juego que te permita masacrar a los zombis sin toda la carga emocional, y Dead Island 2 está aquí no solo para rascar esa comezón, sino para mutilarla. Debo decir que eso es algo que aprecio mucho de Dead Island 2: no hay humanos contra humanos, sino que se trata de matar zombis a la antigua usanza.
Los Ángeles de Dambuster se compone de varias zonas semiabiertas, como Bel-Air, Santa Mónica y Hollywood, y es una elección de diseño que ayuda a que el mundo parezca mucho más compacto y denso. Las zonas siguen siendo lo bastante extensas como para que haya mucho que explorar y botín que recoger, pero sin tener que viajar durante horas entre misión y misión, y los jugadores pueden viajar rápidamente de una zona a otra siempre que se encuentren con un mapa del mundo (una vez desbloqueada una zona). También hay que destacar que Los Ángeles es sencillamente precioso, con sus calles bañadas por el sol, su ostentosa arquitectura y sus habitantes -tanto muertos vivientes como humanos-, todo ello con una fidelidad visual sublime.

Lo importante aquí es que el combate es el rey en Dead Island 2, con un montón de armas a tu disposición. Espadas, porras de policía, machetes, bates de béisbol y, en general, cualquier cosa podría permitirte cortar y filetear a los zombis hasta hacerlos picadillo. Es extremadamente sangriento y visceral, y también muy divertido. Lo que lo hace aún más horripilante es el sistema F.L.E.S.H. del juego, que te ofrece un asiento de primera fila para ver la mutilación de los zombis mientras los desmembras. El nivel de detalle es realmente notable, los jugadores pueden verlo todo hasta el hueso.
Aunque el combate cuerpo a cuerpo con armas es el pan de cada día del juego, también puedes dar patadas y utilizar una patada Spartana que avergonzaría a Gerard Butler, y dado lo satisfactorio que es hacerlo, lo harás con regularidad. Hay armas disponibles, pero no son el centro de atención, ya que Dambuster quiere que te ensucies las manos. También existe el modo Furia, en el que tu personaje da rienda suelta a la bestia que lleva dentro y se ensaña con todos los que estén cerca.
A medida que subas de nivel encontrarás armas más potentes, por lo que es raro que te aferres a un arma durante mucho tiempo, pero si te encariñas con un de ellas, el juego te ofrece la posibilidad de equipararla a tu nivel actual a cambio de un costo, lo que es un buen añadido. Puedes desmantelar las armas que no quieras o venderlas a un comerciante para conseguir dinero. Por desgracia, a medida que avanzas en el juego, las armas no dejan de ser versiones mejoradas de sus predecesoras, y sé que eso forma parte de este tipo de juegos, pero me habría gustado poder disfrutar de algunas armas más geniales hacia el final.





Donde el combate se vuelve creativo es al permitirte modificar las armas. Esto se hace encontrando planos de modificación y utilizando recursos en un banco de trabajo. Las mejoras te permiten aumentar el daño, hacer las armas más ligeras, más (o menos) duraderas, así como añadir daño elemental como electricidad, fuego y ácido. Para ayudarte a dar rienda suelta a tu lado creativo, L.A. está plagado de peligros ambientales, como bidones de combustible que pueden usarse para incendiar parte del mundo, o bidones de agua que pueden utilizarse para electrificar zonas. L.A. es una caja de arena sangrienta que, la mayoría de las veces, puede utilizarse en tu beneficio.
Las habilidades también se venden como un engranaje vital en la máquina de juego de Dead Island 2, ya que puedes elegir entre varias cartas de habilidad y utilizar las que mejor se adapten a tu estilo de juego. Tu mazo se divide en cuatro categorías: Habilidades, Superviviente, Cazador y Numen, que incluye ventajas como la regeneración de resistencia y salud, potenciadores de daño y el aumento de tu medidor de furia. Sin embargo, al igual que ocurre con las armas, todas las habilidades parecen bastante similares y no me sorprendió ninguna. Nunca tuve la sensación de estar construyendo mi propio mazo, sino más bien de estar eligiendo las mejores cartas de un grupo. Es un aspecto del juego que podría haber mejorado el combate, pero en su lugar siento se ha desaprovechado.
Por suerte, no sólo te enfrentarás a zombis normales, sino que los distintos tipos de enemigos te mantendrán alerta. Los enemigos van desde los zombis básicos a los que pueden correr rápidamente hacia ti, gritarte para ralentizarte y grandes unidades que necesitan una buena paliza para ser eliminadas. Descubrirás que algunos zombis son inmunes a un ataque elemental concreto o tienen ataques elementales propios, mientras que otros pueden regenerar su salud dándose un festín de cadáveres a su alrededor. Esto significa que tienes que ser un poco táctico con tu equipo y me animó a probar algunas cosas diferentes a veces.

Pero aunque el combate es satisfactorio, endiablado y lleno de estilo, también se vuelve muy repetitivo, y una vez que el atractivo empieza a decaer, el juego no tiene nada en la manga para revigorizar la jugabilidad. Es simplemente más de las mismas armas, modificaciones y cartas de habilidad. El conjunto se completa con combates contra jefes bastante frustrantes que parece artificialmente difíciles porque el juego simplemente te abruma con enemigos.
Mi breve experiencia con el modo multijugador tampoco me convenció de que jugar con compañeros aumentara significativamente la diversión. No es que no fuera divertido, pero cuando jugaba con un amigo de mayor nivel, éste podía llevar consigo su arsenal más potente (lo cual tiene sentido), lo que nos permitía superar las misiones con demasiada facilidad. La diversión está asegurada, pero supongo que para sacar el máximo partido al modo multijugador necesitarás jugar con alguien que vaya a tu mismo ritmo.
Sorprendentemente, el rendimiento de Dead Island 2 es bastante sólido en su mayor parte, funcionando a unos sabrosos 60 fps. Sin embargo, no está exento de problemas: algunos zombis aparecían (y desaparecían) de la nada, algunos personajes y enemigos se quedaban atascados en el entorno, la cámara saltaba y movía mi posición, y los objetivos de las misiones fallaron un par de veces, obligándome a reiniciar. Aparte de los fallos en los objetivos, todos los bugs fueron bastante inofensivos, y hay que tener en cuenta que el parche del primer día aún no ha sido desplegado, así que es posible que estos problemas se mitiguen en el lanzamiento.

Dead Island 2 ha tardado mucho en llegar, y después de las 15 horas que ha durado hasta llegar a los créditos, no se puede negar que el título es el videojuego que Dambuster Studios quería que fuera. Recuerda a los viejos juegos de acción de generaciones pasadas, en los que primaban los combates alocados sobre la profundidad narrativa. Los puntos fuertes de Dead Island 2 residen en el combate, una experiencia satisfactoria y visceral, pero también en sus puntos débiles, donde la repetición merma la diversión cuanto más juegas y las mecánicas no alcanzan su potencial. Si has jugado y disfrutado con el Dead Island original e incluso con la franquicia Dying Light, es poco probable que lo repetitivo del combate te moleste. Para algunas personas, todo lo que quieren es un slasher de zombies sin mucho sentido y eso es exactamente lo que van a conseguir aquí.
Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Dead island 2 recibida por Deep Silver para PlayStation 5.
