Los juegos dirigidos por Hideo Kojima siempre se han caracterizado por contar con grandes elencos, mucho antes de que Death Stranding comenzara a utilizar actores de Hollywood escaneados digitalmente. Un ejemplo claro fue Metal Gear Solid de 1998, título que presentó personajes icónicos interpretados por actores que terminaron marcando a toda una generación de jugadores.
Sin embargo, en aquella época el trabajo actoral en videojuegos no recibía el mismo reconocimiento que hoy. De hecho, muchos miembros del elenco original tuvieron que usar seudónimos porque el sindicato SAG-AFTRA todavía no tenía claro cómo clasificar las actuaciones en videojuegos, y los actores temían posibles problemas profesionales por participar en ese tipo de proyectos.
Entre los actores destacados estaban David Hayter, voz de Solid Snake, además de Cam Clarke y Debi Mae West. Aunque varios regresaron en entregas posteriores, Hayter reveló recientemente que el elenco original casi no vuelve para Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty debido a desacuerdos relacionados con el pago ofrecido por Konami.

Durante una aparición en la MCM Comic Con de Londres, Hayter contó que los actores inicialmente rechazaron participar en la secuela porque consideraban insuficiente la oferta económica. Según explicó, él mismo intervino proponiendo reducir parte de su propio salario para repartirlo entre el resto del elenco y así lograr que todos regresaran al proyecto.
La historia refleja cómo la industria de los videojuegos históricamente trató de manera desigual a los actores de voz y captura de movimiento. Aunque la situación ha mejorado mucho gracias a sindicatos como SAG-AFTRA y Equity, actualmente todavía existen preocupaciones importantes, especialmente relacionadas con el uso de inteligencia artificial en actuaciones digitales, una causa sobre la que David Hayter también se ha mostrado bastante crítico en los últimos años.





