Todos conocemos qué fue lo que sucedió con el lanzamiento original de Cyberpunk 2077, que sí bien fue un juego bastante bueno, lo considero también una experiencia razonablemente olvidable, debido en parte al sabor amargo que me dejó un título que prometió demasiado y no cumplió en todos los frentes. Las características eliminadas y la falta de pulido impidieron que un juego realmente decente – ambientado en un nuevo e increíble mundo – alcanzara la grandeza a la que tan claramente podría haber llegado, sobre todo basándose en aquellos primeros tráilers.

Cyberpunk 2077 de 2020 es una aventura de acción en primera persona ambientada en la distópica Night City. En ese sentido, distintos sistemas RPG enamoraban a los jugadores con la posibilidad de construir un protagonista cibernético llamado V con todo tipo de mejoras neuronales, prótesis cromadas y armas futuristas. Para aumentar ese atractivo, el universalmente querido Keanu Reeves protagonizó a un fragmentado fantasma con el que debíamos de «familiarizarnos».

Teniendo todo eso como base, Phantom Liberty, una nueva e importante expansión, nos llega con la promesa de una nueva e independiente historia que transcurre al mismo tiempo que los acontecimientos del juego base. Esto significa que llevaremos con nosotros al Johnny Silverhand de Keanu mientras nos adentramos en el distrito amurallado de Dogtown, situado dentro de Pacifica.

Tanto si vas a crear un nuevo personaje como si vas a cargar tu anterior partida, Phantom Liberty invita a los jugadores a ponerse manos a la obra de inmediato con una misteriosa directiva que pide a V que se aventure en la ruinosa zona conflictiva. A todo esto, Dogtown es una zona que en su día se desarrolló desde cero para albergar a la élite de Night City y segregarla de las indeseables ratas cromadas que deambulan por la ciudad.

Al entrar, el avión presidencial se estrella en Dogtown y se nos encomienda la tarea de rescatar a la presidenta y escapar. Lo genial aquí es que la presidenta se enfunda inmediatamente una ametralladora y emerge de los restos de su nave como una heroína de acción de los 80’s. Si decidimos aceptar esta arriesgada misión, una hacker llamado Songbird promete curararnos de nuestro estado terminal. ¿Intenso?¡Por supuesto que sí!

Como escenario exclusivo de este DLC, Dogtown es una zona razonablemente pequeña separada del resto de Night City por una maraña construida de hormigón y andamios. En lugar de ser un espacio amplio y abierto, Dogtown se centra en la verticalidad, con un patio de torres parcialmente urbanizadas y un ambiente ruinoso y poco iluminado que asfixia al jugador con la angustiosa sensación de una sociedad superada por el anarquismo. A pesar de que sólo se tardan unos minutos en cruzar de un extremo a otro de Dogtown, la densidad de detalles y contenidos que se ofrecen hacen de este espacio un microcosmos perfecto de Night City, su atmósfera y los mejores latidos del Cyberpunk.

Y si bien, creo que Phantom Liberty e sun juego increíble en muchos aspectos, sospecho que no convertirá a aquellos que desdeñaron el juego original, específicamente en lo que se refiere a los aspectos roleros de su narrativa. Como tal, las opciones de rol siguen siendo ambivalentes, y quizá no convenzan a los jugadores a los que no les gusta ser cómplices de la suciedad de este mundo. No los culpo, este no es un juego que te permita dejar tu huella libremente en un mundo futurista. Se trata de sobrevivir y prosperar en una distopía atrincherada en una desbaratada pesadilla capitalista. No habrá finales felices, y el espacio de decisión en una situación dada puede no sentar bien a todos los jugadores.

Hablando del guión, Silverhand, interpretado por Reeves, consigue un muy necesario desarrollo gracias a una historia sobre su pasado y su vocación antes de convertirse en una estrella del rock/fantasma. Esto es estupendo, ya que cuando lo conocimos en 2020 me pareció un personaje irritante, que sólo aparecía para hacer bromas concisas y reírse de tus apuros. En cambio, ahora nos encontramos con un Silverhand que está igual de involucrado en este último thriller de espionaje a medida que evoluciona tratando de extraer su presencia distractora en el ciberware de V y rescatando al presidente al mismo tiempo.

Las interpretaciones son bastante buenas. Tanto si se trata del recién llegado Idris Elba, como de Reeves o de cualquiera de los excéntricos que dirigen Dogtown, estas interpretaciones se deslizan sin problemas por el entorno, sintiendo que viven realmente a través de todas sus duras filosofías «ciberpunk». Los parlanchines habitantes de Phantom Liberty tratan cada superficie y obstáculo como un escenario ampliado con el que deslumbrarte durante sus soliloquios. El Solomon Reed de Elba interpreta a un veterano espía que ocupa la mayor parte de la misión principal a tu lado y es una de las mejores interpretaciones en videojuegos que he sentido en mucho tiempo.

Pasemos al combate, que a menudo puede evitarse en favor del sigilo, y que ha sufrido una importante remodelación gracias a este DLC y a la actualización 2.0 gratuita. Los combates son dinámicos, con enemigos que se mueven tácticamente a puntos estratégicos más elevados, encuentran coberturas que te flanquean y envían matones para mantenerte alerta. El hackeo durante los combates se ha mejorado para que resulte mucho más útil en medio de intensos tiroteos, con una generosa pausa de tiempo y una renovación completa de las habilidades disponibles. Ahora es posible entrar en combate y colocar en cola hacks cibernéticos dañinos sobre los enemigos, para quemar todo antes de empuñar tuarma.

El manejo de las armas se ha mejorado, y con la incorporación del árbol de habilidades exclusivo de Phantom Liberty, que añade objetivos críticos dinámicos a los enemigos, el tiroteo es ahora tan frenético e impactante que todos mis otros enfoques palidecen en comparación. Esto no quiere decir que el sigilo y otras estrategias no sean viables, ya que se han mejorado también al máximo. Pero el estallido de acción que ofrece un tiroteo con esta IA mejorada es sencillamente estimulante.

Por suerte, también se han limado muchas asperezas con el lanzamiento de Phantom Liberty. Puedes construir un netrunner que dispara tanques de gasolina a gran velocidad, para luego deslizarte desde el asiento del conductor disparando un subfusil a cámara lenta sobre una banda de enemigos que merodean alrededor de un depósito de suministros. Todo ello mientras la nueva y enfermiza banda sonora de batalla específica de Dogtown palpita al ritmo de la acción. Una vez más no puedo dejar de insistir en lo divertido que es encender todo en llamas en un abrir y cerrar de ojos y lo que pudo ser una aproximación sigilosa, estalle en una lluvia de balas, fuego y destrucción.

Narrativamente, debo decir que son pocos los momentos en los que no puedas gozar de una potente mezcla de emoción e intriga. Ayudado por el enfoque de CD Projekt Red de tener contenidos secundarios realmente fuertes, estos otros arcos dentro de Dogtown tienen todo el valor de producción de la aventura principal. En ese sentido, si lo que te apetece es salirte del camino principal, para poder encontrar otras historias dentro, lo podrás seguir haciendo, tal cual nos mal acostumbró el jueog base y todas las aventuras de Geralt.

Luego de tres años de su lanzamiento, me parece impresionnate – y hasta desquiciado – pensar que todo lo que esperaba de Cyberpunk 2077 se materializara con Phantom Liberty. De hecho, esta es la forma es la que se debería de experimentar Cyberpun 2077, no vislumbro alguna otra. Con ello me queda claro que Phantom Liberty es una sólida expansión de pago, que ha mejorado sustancialmente el juego base y ha permitido que el título alcance por fin todo su potencial. Todo lo que aporta es un gran complemento al juego base y algo a que los fans de Cyberpunk 2077 querrán echar un vistazo.

gamecored score 9.5

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Cyberpunk 2077: Phantom Liberty recibida por CD Projekt para PlayStation 5.