Review

Tras su lanzamiento en 2017, Cuphead se robó el show con su increíble atención a los detalles, la música, las animaciones y una jugabilidad más que difícil. Cinco años más tarde, esa misma encantadora estética regresa junto con el mismo bucle de juego lleno de irresistibles jefes bajo el título Cuphead: The Delicious Last Course.

Hay que decirlo, resulta ser algo extraño que se hayan tomado cerca de cinco años para agregar este nuevo contenido del tipo Boss Rush, pero considerando lo increíble que fue el juego base, este DLC debía contener el mismo nivel de calidad al que nos acostumbró Studio MDHR. Sin embargo, aunque The Delicious Last Course es tan delicioso como diabólico, es también un bocado que definitivamente abrirá tu apetito, pero que estará lejos de saciarlo por completo.

Nuestros heroicos Cuphead y Mugface son llamados a una nueva isla para ayudar a la Ms. Chalice, que descubrimos que ha sido condenada al fantasmal plano astral de los no vivos. Lo interesante aquí es que la recién llegada puede volver al reino de los mortales si uno de los chicos da un mordisco a una galleta mágica, pero a costa de cambiar de lugar con ella.

Un panadero local afirma que puede cocinar una Wondertart capaz de devolver a la Ms. Chalice a la vida de forma permanente, pero necesita una serie de ingredientes exóticos. Sin embargo, necesitará algo más que un simple viaje al marcado, ya que los ingredientes están en manos de una serie de poderosos jefes. Digamos que el elemento narrativo solo llega hasta ahí, ya que es incluso más flojo que el del original que por momentos brindaba buenos mensajes sobre los peligros del juego. Pero bueno, a pesar de que la narrativa es casi inexistente (además de que este no es un juego al que entres necesariamente por la historia), sigue siendo una gran excusa para presentarnos a la nueva y maravillosa Ms Chalice.

Aportando un poco de diversidad de género al equipo, Ms Chalice sólo puede utilizarse si se equipa la Galleta Astral como amuleto. Esto significa que no puedes usar otros amuletos a los que te habías acostumbrado (como los que aumentan tus puntos de vida o te dan un impulso con ventana de invencibilidad), pero esto se compensa de varias maneras inteligentes. No sólo empieza con un punto de vida extra, sino que Ms Chalice también puede dar un doble salto o realizar un dodge roll que le proporciona una ventana de invencibilidad. A diferencia de Cuphead y Mugface, su parry está vinculado a su dash y no a su salto, lo que significa que su juego es completamente diferente. Es, sin duda, mi favorita de los tres, y el hecho de que puedas completar el juego original con ella es realmente genial.

Una adición menos acertada es la introducción de tres nuevas armas, que son lo suficientemente divertidas en términos de novedad, pero ni de lejos lo suficientemente útiles como para sustituir a mis favoritas. Disparar ciclones y pernos eléctricos multidireccionales está bien, pero cuando se trata de la dura tarea de derrotar a los difíciles jefes, las armas clásicas de gran impacto son difíciles de superar. Para comprar estas armas necesitarás monedas, y el DLC ha preferido prescindir de las secciones de plataformas del juego base que normalmente las proporcionaban. En su lugar, puedes participar en juegos de habilidad que son esencialmente mini combates contra jefes que te despojan de tus armas y te obligan a depender únicamente de tu parry. Estas batallas no son nada complicadas (sobre todo con la Ms. Chalice). Es un concepto interesante que presenta un elemento basado en puzles al clásico combate, pero que sinceramente no representan mucho reto.

De hecho, el DLC parece definitivamente más fácil que el original. Es muy probable que esto sea subjetivo, ya que a pesar de su atractivo aspecto visual, el juego no es sencillo y eso que me tomó toda una tarde derrotar a los doce jefes. Del mismo modo, esto pueda deberse a que las horas que he pasado jugando el juego base me hayan entrenado para este nuevo reto. Por supuesto, si quieres algo más retador existe el modo Experto, al que se puede recurrir una vez superada la dificultad normal. Por otro lado, el diseño y la creatividad de los combates contra los jefes están en una liga propia; la forma en que los efectos visuales, absolutamente únicos, se combinan con la banda sonora para telegrafiar y resaltar el peligro -mientras aumenta la tensión- es nada menos que sublime, en consonancia con el alto nivel establecido en el juego original.

Para cerrar la review creo que las novedades que aporta el DLC de Cuphead son bienvenidas, aunque algunas son más impactantes que otras. La introducción de un nuevo personaje jugable, en la forma de Ms Chalice, es un éxito rotundo, no obstante creo que las nuevas armas se inclinan más por la novedad que por la efectividad. En definitiva, con sus aciertos y errores, Cuphead: The Delicious Last Course es impresionante, y sigue siendo un ejemplo de un estudio de gran talento que amplía con éxito lo bello que fue la experiencia original.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital deCuphead: The Delicious Last Course brindada por Studio MDHR para PlayStation 5.