Uno de los anuncios más interesantes del Summer Game Fest fue Crossfire, un nuevo shooter narrativo en tercera persona desarrollado por el estudio That’s No Moon. Fundado en 2021 por veteranos que han trabajado en franquicias como God of War, Call of Duty y The Last of Us, el equipo busca revolucionar los shooters tácticos con una propuesta que promete cambiar por completo la forma en que funciona la cobertura en combate.
Aunque comparte nombre con la popular franquicia surcoreana Crossfire, esta nueva entrega apuesta por una experiencia completamente diferente. La historia sigue a dos personajes de bandos opuestos que se ven obligados a colaborar para sobrevivir a una situación que ninguno podría afrontar por su cuenta. El juego combinará elementos narrativos, supervivencia y enfrentamientos militares brutales.
Uno de los pilares de la experiencia será la intensidad de los combates. Los desarrolladores aseguran que los enemigos serán extremadamente peligrosos y que una sola bala mal recibida puede resultar fatal. Esto convierte cada enfrentamiento en una situación tensa donde permanecer protegido y administrar cuidadosamente cada movimiento será fundamental para sobrevivir.
La gran innovación de Crossfire reside en su sistema dinámico de cobertura, desarrollado con Unreal Engine 5. A diferencia de los shooters tradicionales, donde los personajes se adhieren automáticamente a muros o barricadas predeterminadas, aquí los movimientos se adaptan de manera natural al entorno. Gracias a cientos de animaciones específicas, los personajes pueden ocultarse detrás de rocas, árboles, desniveles y prácticamente cualquier elemento del escenario, imitando de forma mucho más realista el comportamiento de un soldado en combate.
Según el estudio, «todo en el entorno es cobertura», lo que permite diseñar escenarios abiertos y naturales sin depender de las clásicas paredes a media altura que suelen anticipar los tiroteos. Esta tecnología hace que los enfrentamientos se vean y se sientan muy diferentes a los de sagas como Gears of War o Tom Clancy’s The Division, ofreciendo una experiencia más táctica, inmersiva y orgánica.
Sin embargo, los propios desarrolladores reconocen que comunicar esta innovación al público podría ser un desafío, ya que a simple vista Crossfire parece otro shooter militar más. Aun así, confían en que los jugadores descubrirán por sí mismos la profundidad de su propuesta cuando llegue a PS5, Xbox Series X/S y PC. Con una tecnología que podría influir en futuros títulos del género, Crossfire apunta a convertirse en una de las apuestas más innovadoras de los próximos años.





