A estas alturas, Code Violet, el primer “exclusivo” de PlayStation de 2026, ha sido un fracaso crítico. El survival horror inspirado en Dino Crisis apenas alcanza 40 en Metacritic, y tras un breve periodo inicial en el que su estudio, TeamKill Media, defendía que hacía juegos “para fans y no para críticos”, incluso esos fans parecen haberse vuelto en su contra.
Antes del lanzamiento, se explicó que Code Violet no llegaría a PC para evitar que los modders crearan contenido sexualizado del personaje principal. Sin embargo, con el juego ya disponible, ha surgido una teoría mucho más polémica: que la verdadera razón de su ausencia en PC sea evitar la política de reembolsos de Steam.
A diferencia de Steam, que permite solicitar reembolsos dentro de las dos primeras semanas y con menos de dos horas jugadas, la PlayStation Store tiene un sistema mucho más restrictivo. En la mayoría de los casos, si el juego ya fue descargado, obtener un reembolso es prácticamente imposible, salvo excepciones muy concretas como Cyberpunk 2077 o Concord.
Este contexto es clave porque cada vez más jugadores califican a Code Violet como un “asset flip” de bajo esfuerzo, y para muchos, la única opción lógica sería pedir un reembolso. El problema es que una vez iniciado el juego en PlayStation, esa opción prácticamente desaparece, lo que ha generado aún más frustración.
No es un caso aislado dentro del historial del estudio. De los cuatro juegos lanzados por TeamKill Media, solo dos llegaron a Steam, y las reseñas verificadas muestran que muchos usuarios solicitaron reembolsos tras experiencias igualmente negativas. Sus otros títulos, incluyendo Code Violet y Quantum Error, no superaron los 40 en Metacritic ni los 3 puntos en puntuaciones de usuarios.
Las críticas en la PS Store y redes sociales han sido duras, con jugadores pidiendo que Code Violet sirva como caso de estudio para replantear la política de reembolsos de Sony. Aun así, tras anteriores polémicas similares, parece poco probable que este sea el juego que provoque un cambio real, dejando a TeamKill Media bajo presión para dar explicaciones, si es que decide hacerlo.





