Assassin’s Creed Black Flag Resynced ha pasado de ser un proyecto rodeado de rumores a estar a menos de tres meses de su lanzamiento, y Ubisoft ya comenzó a revelar detalles importantes. Uno de los más destacados es que las versiones de consola contarán con tres modos gráficos, todos con ray tracing activado, una apuesta ambiciosa para este remake reconstruido desde cero.
Los jugadores podrán elegir entre Modo Rendimiento (60 FPS), Modo Fidelidad (30 FPS) y Modo Balanceado (40 FPS con pantallas de 120Hz). Todos incluirán iluminación global con trazado de rayos, mientras que el modo Fidelidad añadirá además reflejos con ray tracing, ofreciendo la mejor calidad visual del paquete. Ubisoft aún no ha detallado cómo se ajustarán otros elementos visuales para mantener la estabilidad en cada configuración.
En PS5, el juego aprovechará funciones como retroalimentación háptica, gatillos adaptativos y Tempest 3D Audio, mientras que PS5 Pro tendrá soporte para PSSR mejorado desde el lanzamiento, además de mejoras visuales adicionales y nuevas funciones de renderizado para elevar todavía más la fidelidad gráfica.
Más allá del apartado técnico, esta nueva versión incluirá combate renovado, mejoras en parkour, nuevas misiones y arcos narrativos inéditos, incluyendo historias centradas en Blackbeard y Stede. Todo apunta a una reinterpretación más amplia que un simple remaster, buscando modernizar la experiencia original con contenido adicional.
Assassin’s Creed Black Flag Resynced llegará el 9 de julio a PS5, Xbox Series X/S y PC, aunque no todo será regreso total al original. Ubisoft confirmó que no incluirá el multijugador ni los DLC clásicos, y además los segmentos modernos de Abstergo habrían sido eliminados, marcando cambios importantes respecto al juego de 2013.





