La decisión de Sony de poner fin a la producción de discos físicos para PlayStation a partir de enero de 2028 sigue generando fuertes críticas entre analistas de la industria. Aunque la mayoría considera que la compañía difícilmente dará marcha atrás, también coinciden en que esta medida reducirá el valor del ecosistema de videojuegos al eliminar una parte importante del mercado físico.
Uno de los sectores más afectados sería el de los videojuegos de segunda mano, que según la firma Dataintelo tuvo un valor aproximado de 7.200 millones de dólares en 2025. Lejos de estar desapareciendo, este mercado proyecta un crecimiento anual del 7,5 % entre 2026 y 2034, con una estimación de 13.800 millones de dólares, impulsado principalmente por el aumento en los precios de consolas y videojuegos.
Dataintelo también destacó que más del 38 % de todas las transacciones de videojuegos en Estados Unidos durante 2025 correspondieron a títulos usados, una cifra que evidencia la importancia del mercado de segunda mano para los consumidores. Para Michael Pachter, director de planificación estratégica de Wedbush Securities, la eliminación de los discos reducirá las opciones de compra de los jugadores, aunque permita a Sony ahorrar costos de fabricación.
Las críticas también apuntan a la contradicción con la postura que Sony defendía durante el lanzamiento de la PS4, cuando respaldaba el mercado de juegos usados. Kazunori Ito, director de investigación de Morningstar, calificó la decisión como «un giro verdaderamente irónico», mientras que Michael Futter, fundador de la consultora F-Squared, fue aún más contundente al describirla como «una decisión extremadamente perjudicial para los consumidores», asegurando que no existe una justificación legítima para eliminar el formato físico en consolas.
Futter también rechazó la comparación con el mercado de PC, donde los juegos físicos prácticamente desaparecieron hace años. Según explicó, las consolas son ecosistemas cerrados, por lo que eliminar los discos implica que los jugadores dependerán completamente de las tiendas digitales y de las condiciones impuestas por el fabricante, reduciendo aún más la libertad de elección.

Las cifras recientes reflejan además el debilitamiento de las ventas físicas. El analista Mat Piscatella, de Circana, señaló que solo dos videojuegos superaron las 10.000 copias físicas vendidas en Estados Unidos durante la semana que terminó el 11 de julio, y que únicamente siete títulos han logrado vender más de 100.000 copias físicas en todo el año. Mientras tanto, el CEO de Kantan Games, Serkan Toto, cree que Sony simplemente está esperando que pase la ola de descontento, y Daniel Ahmad, de Niko Partners, considera improbable que la empresa revierta su decisión, aunque espera que ofrezca más detalles en los próximos meses.
Las críticas también llegaron desde el sector comercial. La Entertainment Retailers Association (ERA) del Reino Unido afirmó que la medida perjudicará tanto a las tiendas como a los consumidores, calificándola como «el triunfo de la conveniencia corporativa sobre la libertad de elección del consumidor». Por su parte, Sony defendió la decisión asegurando que responde a las nuevas tendencias del mercado y a la creciente preferencia de los jugadores por las compras digitales.





