Cuando se presentó la plataforma AMD Ryzen™ AI Max+ en el CES 2025, marcó un hito en la computación personal al llevar la IA de nivel de centro de datos directamente a tu escritorio, con un consumo mínimo de energía y costo. Con hasta 96 GB de memoria gráfica dedicada y un total de 112 GB direccionables por GPU, estos procesadores pueden ejecutar cargas de trabajo que antes requerían hardware de servidor, democratizando así el acceso a capacidades de IA avanzadas.
Lo más destacado es que toda esta potencia se integra dentro del ecosistema x86 y Windows (también compatible con Linux), lo que permite a los usuarios mantener sus flujos de trabajo habituales sin comprometer sus necesidades de computación personal. Esto convierte al Ryzen™ AI Max+ en una solución versátil que combina lo mejor de ambos mundos: productividad diaria y capacidades de IA de alto nivel.
Con 112 GB de memoria direccionable, el procesador puede manejar hasta 235 mil millones de parámetros, siendo capaz de ejecutar grandes modelos de lenguaje como GPT-OSS 120B y GLM 4.5 Air. Además, modelos de hasta 128 mil millones de parámetros pueden operar a su máxima longitud de contexto, lo que habilita flujos de trabajo avanzados como tool-calling, MCP y procesos agenticos, antes solo posibles en entornos de servidor.


La plataforma AMD Ryzen™ AI Max+ (cuyo nombre clave es Strix Halo) permite a desarrolladores, investigadores y creadores experimentar con cargas de trabajo a gran escala sin depender de la nube ni de conexión a Internet, convirtiendo en realidad lo que hace un año parecía imposible: tener modelos de 235 mil millones de parámetros al alcance de tu PC. Esto ofrece un entorno seguro y eficiente para desarrollar IA localmente.
En conjunto, AMD Ryzen™ AI Max+ redefine lo que es posible en la intersección entre IA y computación personal. Al combinar potencia de centro de datos, la versatilidad de x86 y la familiaridad de Windows, permite explorar modelos masivos y agentes inteligentes sin abandonar las herramientas y flujos de trabajo diarios. AMD continúa cerrando la brecha entre la nube y la productividad personal, haciendo de cada escritorio una auténtica supercomputadora de IA personal.





