La comunidad de Subnautica 2 recibió un gran impacto en julio cuando se anunció que los cofundadores de Unknown Worlds —Ted Gill, Charlie Cleveland y Max McGuire— fueron despedidos por Krafton. La razón principal detrás de estos despidos fue el bono masivo de 250 millones de dólares que los cofundadores y otros empleados debían recibir.
Tras esto, los cofundadores iniciaron una demanda contra Krafton, revelando más detalles. Mientras la compañía afirmaba que los cofundadores abandonaron sus responsabilidades, los desarrolladores originales sostienen que el conflicto se centra en el bono pendiente de pago. Nuevas presentaciones legales revelaron que Krafton incluso consultó a ChatGPT sobre cómo evitar pagar el bono.
Según los documentos legales, Krafton buscaba diversas maneras de cancelar o reducir el pago que correspondía a los cofundadores y al estudio. La compañía había diseñado un “Proyecto X” para negociar el bono o ejecutar una “toma de control” si los fundadores no aceptaban las demandas relacionadas con el pago. Consideraron la toma de control como la vía más fácil ante la negativa de los fundadores.
El expediente indica que el CEO Kim Chang-han recurrió a ChatGPT para generar ideas sobre cómo evitar el pago del bono, aunque la inteligencia artificial advirtió que sería difícil cancelar el earn-out. Krafton, supuestamente, se negó a entregar las transcripciones del chatbot, alegando que ya no existían.

Krafton negó estas acusaciones, señalando que eran un intento de distraer de los esfuerzos de los empleados por eliminar evidencia en sus propias cuentas de ChatGPT. En paralelo, la compañía anunció que se estaba convirtiendo en una “empresa centrada en IA”, ofreciendo compensaciones a empleados que renunciaran voluntariamente. Mientras tanto, Subnautica 2 lanzó su primera actualización de desarrollo, aunque la mayoría de los comentarios se centraron en el controvertido bono de 250 millones de dólares.





