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Ponga un pie en la isla paradisíaca de Skully, un lugar no tocado por el hombre, gobernado por cuatro deidades en medio de una rivalidad bastante agresiva entre hermanos. El juego te pondrá en control de un cráneo incorpóreo, llamado Skully, que es reanimado por Teddy, el mayor de los hermanos. Teddy pone a Skully en un mágico montículo de arcilla que le da a este huesudo héroe una segunda oportunidad de «vida», con el fin de ayudarlo a poner fin a la lucha que amenaza con destruir la isla
Skully es un juego de plataformas basado en física que mezcla una combinación de estilos de juego para crear un gameplay único con una historia divertida que se desarrolla a lo largo de 18 capítulos. La premisa comienza de forma bastante simple: Skully debe rodar por la isla y superar los obstáculos que se interponen entre Teddy y sus hermanos.
La mecánica de rodar se siente increíblemente bien, con elementos como el impulso y la gravedad que afectan a la forma en que Skully se moviliza. Los controles son fáciles de coger y se sienten de forma natural, así que no pasará mucho tiempo antes de que Skully empiece a hacer verdaderos progresos. Hay una variedad de obstáculos a superar, desde caminos peligrosos hasta pasajes bloqueados. El agua también es peligrosa y pondrá rápidamente fin a las travesuras de Skully si se ve atrapado en ella.

Hay puntos de control repartidos por todos los niveles, en forma de los mismos montículos de arcilla que ayudaron a animar a Skully al inicio del juego. Rodar a través de estos montículos guardará la partida, y al usar el gatillo izquierdo, Skully se hundirá en estos montículos de arcilla y recuperará su vitalidad. Periódicamente, durante el juego, Teddy observará que algunos de los montículos de arcilla lucirán un poco diferentes, por lo que deberás ir a revisarlos.
Es aquí cuando el juego presenta su elemento más único. Skully tendrá acceso a formas de arcilla y nuevas habilidades cada vez que se encuentre con uno de estos montículos extra. La primera de ellas es una forma de golem que le permitirá a Skully destruir grandes paredes de roca y volcarse sobre ellas para formar puentes. También le otorga a Skully la habilidad de luchar contra los monstruos que comenzaron a apoderarse de la isla.
Hay un total de tres formas que podrás desboquear, cada una con su propio y único estilo de juego que evolucionará y cambiará a medida que la historia avance. La segunda forma le da a Skully la capacidad de correr a velocidades increíbles para realizar saltos amplios y mover plataformas alrededor de los niveles. Mientras que la tercera forma le permite hacer saltos dobles y levantar plataformas verticalmente. Hasta tres de estas formas pueden ser invocadas a la vez y en cualquier combinación. En niveles posteriores, Skully tendrá que aprovechar múltiples habilidades a la vez para progresar ante los más retadores puzzles.
Como ya se ha mencionado, en los niveles posteriores se desbloquearán nuevas habilidades y, si bien no saldrán a la luz hasta los últimos capítulos del juego, una de las habilidades más interesantes que Skully obtiene es la de hacer que las plataformas se muevan hacia adelante y hacia atrás en caminos predeterminados. No se me ocurre ningún otro juego de plataformas que permita al jugador aprovechar este tipo de mecánica con tanta libertad, por lo que creo que sería una pena no mencionarlo.
En realidad sólo hay un par de puntos negativos que encontré durante mi tiempo con Skully. La primera es que en el enfrentamiento con Wanda, la hermana de los elementos acuáticos, enviará una ola gigante a Skully que tendrás que evitar. Durante este segmento del juego la pantalla cambia a una perspectiva de cámara fija y el agua se mostrará en la parte inferior. La cámara se mantendrá en esta posición superior mientras Skully intenta huir. El agua, y por lo tanto la cámara, también aumentará su velocidad si Skully se adelanta demasiado, haciendo difícil seguir todos los elementos en la pantalla. Esto sucede varias veces a lo largo del juego y creo que podría haberse hecho mejor.
El segundo punto negativo es que el juego puede ser superado bastante rápido; me llevó alrededor de 6 horas recorrer la historia completa. Hay objetos coleccionables en forma de flores esparcidos a lo largo de los niveles que desbloquearán arte conceptual del desarrollo de Skully, y si te tomas el tiempo de reunirlos todos, entonces el tiempo de juego se alargará en algo.

La historia en sí misma es agradable. La actuación de la voz está bien hecha y la trama, aunque no es nada innovadora, es una historia bien ejecutada con la que cualquiera podría ser capaz de relacionarse, al menos en algún nivel. El tema, principalmente humorístico y alegre, logra explorar algunos tonos más serios a medida que las cosas se desarrollan, y vale la pena el esfuerzo por ver la conclusión.
También es importante señalar que las cutscenes están hechas en un formato cuadro por cuadro que me tomó desprevenido al principio, pero me acostumbré rápidamente. Algo curioso es que Skully también se las arregla para mostrar bastante personalidad para ser un cráneo incorpóreo que no puede hablar.
Me quedo con la idea de que Skully es un juego divertido con elementos creativos, y si te encantan los plataformas y quieres probar algo nuevo, entonces vale la pena echarle un vistazo.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Skully para PlayStation 4 brindada por Modus Games.





