Luego de 6 generaciones, 19 títulos principales, 6 remakes, y cuchomil pokémo, está bien claro que la franquicia de Game Freaks se ha posicionado bastante bien en la industria de los videojuegos portátiles. Y eso que no hemos mencionado los spin-offs que tiene, Stadium, Trading Card Game, Mistery Dungeon, etc., etc., etc.
Lamentablemente, o afortunadamente, aún no estoy seguro, no he llegado a jugar todos los títulos principales que aparecieron. Sin embargo, recuerdo con mucho cariño a la primera generación, la cual tuve el honor de jugar durante mi adolescencia temprana. Pokémon Red y Pokémon Blue, fueron las primeras entregas que tuve el placer de conseguir, primero por emulador en PC y luego para mi Gameboy.
Luego de tantos años, veo hacia atrás y prefiero no pensar tanto en los temas escondidos del juego. Ya que al hacerlo entraría en mucho conflicto moral.
¿Por qué debemos hacer batallar a los pokemones unos contra otros? Se lastiman, ¿no? ¿Qué animales se comen en Kanto, Johto, Shinnoh? ¿Pidgeots a la brasa? ¿Hamburguesas de Ratata? ¡Sudadito de Goldeen? ¿Por qué unos padres permiten que sus hijos de 10 años fuguen de sus casa a vivir «una aventura»? ¿Están cansados de ellos? ¿En realidad los odian y no los quieren cerca? ¿Son un obstáculo para el desarrollo y triunfo personal de los padres? ¿Por qué James es tan afeminado y nunca ha intentado algo con Jesse?
—BASTAAAAAAAAAAAA—-
Definitivamente, esto no ayuda a mantener un equilibrio al «bonito» recuerdo que me queda de ese juego. Por tanto me quedo con la idea de «qué paja hacerlos evolucionar», «Charizard aprendió Lanzallamas» y «Gané la Liga Pokemon».
Sin embargo, hay un tema que me sigue fastidiando…
Para todos los veteranos de la primera generación, se les debe hacer familiar el nombre de Bill. Si no lo recuerdas tan fácilmente ahorita te ayudo. Bill era el investigador Pokemon cuya casa se encontraba en la ciudad de Misty y a la cual podías acceder luego de conseguir la Medalla Cascada (no sabes cómo me sorprendo de recordar esos detalles, es como si estuvieran instaurados y luego de más de 16 años salen de forma natural).
Por cierto, yo siempre escogí a Charmander, ganar a Misty era más difícil que jugar Demon’s Souls, Dark Souls y Bloodborne al mismo tiempo.
Volviendo a nuestro tema, al ingresar a la casa de Bill, no encontrabas a dicho personaje. En su lugar había un pokémon que tenía la habilidad de hablar (y no era Meowth) y pedía que lo ayudarás a volver a su cuerpo original. Lo que sucedía es que este «pokémon» era Bill, que se había fusionado, a nivel molecular, con el ADN de un pokémon.
No es difícil recordar la película «La Mosca» de Cronenberg. Es imposible que no la hayas visto, es una de las mejores películas que pasaron en el canal 2 durante los 90, en el ya desaparecido Función Estelar.
En esa película sucede exactamente lo mismo que le pasó al buen Bill. Seth Brundle combina su ADN con el de una mosca, resultando en un nuevo ser bastante atractivo.

Entiendo que Bill es un investigador, y al igual que Seth, intenta hacer un mundo mejor gracias a sus inventos. Pero si algo hemos aprendido, es que las cosas usualmente no suceden por casualidad. La mayoría de las veces las buscamos o actuamos bajo un patrón que inconscientemente está instaurado.
¿Bill está intentando transformar el mundo o transformarse a él? ¿Qué cosas le atormentan tanto?
Si lo sucedido en Pokémon Red hubise sido un caso aislado, lo podríamos entender. No obstante, BILL HA REPETIDO LA MISMA TRANSFORMACION VARIAS VECES.
- En el remake de Pokemon Red, es bastante obvio que se fusionó con un Clefairy, el pokémon más masculino de todos. Jigglipuff queda en el segundo lugar.
- En el manga de Pokémon Adventures, queda fusionado con un Ratata….
- En el manga de Pokémon Zensho, queda atrapado en el cuerpo de un Nidoran macho, ¡y no solo eso!, es atrapado por Satoshi (Ash) en una pokébola. Podemos ver como la fantasía de querer convertirse en un pokemon es llevada al extremo.
- La esposa de Bill, contagiada por la locura del investigador, también es victima de las fantasías obsesivas de su esposo. Es así que sufre la transformación en Mew, el pokemon legendario por excelencia.
Lo primero que podemos pensar es que Bill sufre de un severo casi de dismorfia corporal, en fecto, tiene muchos de los criterios que afirma el trastorno. Por cierto, la dismorfia corporal es una preocupación sobre exagerada de ciertas partes del cuerpo. Llegando a convertirse en obsesiones, en el caso de Bill, hay una queja y un malestar sobre el aspecto general de su persona, lo cual obviamente desemboca en un claro malestar psicológico.
Un fuerte criterio es el aislamiento social y familiar. Bill vive completamente solo en su cabaña cerca a la laguna en ciudad Celeste. Durante los eventos de Pokémon Gold, encontramos al abuelo de Bill en esa misma cabaña, él nos afirma que se la está cuidando mientras Bill ha tenido que visitar a algunos parientes lejanos.
Es decir, Bill sí tiene una familia, no es que viva solo porque no le quede más remedio. Pero él ha optado por alejarse completamente de ellos y ubicarse en una zona cuyo transito no es tan común.
Esta ansiedad social podría tener una fuerte relación con un pobre concepto de sí mismo, es decir, baja autoestima. Probablemente alimentada por sus padres durante la niñez (por algo se alejo de ellos).
Ahora, Bill es el encargado del sistema de almacenamiento y traslado Pokemon. Un trabajo que realiza feliz desde su hogar, sin la necesidad de salir e interactuar con otros. Este es otro de los puntos que alimenta la hipótesis de la fobia social.
Ahora, para destuirse a sí mismo, y convertirse en algo completamente nuevo (un pokémon), definitivamente entra en juego ciertas ideaciones suicidas. En el sentido en que busca borrar completamente su existencia del mapa. Desaparecer la figura de Bill, por la de una de estas criaturas.
¿Por qué un Pokémon? Es decir, ¿trasnformándose en un Pokémon, tendrá la aceptación, reconocimiento y figura con la que obsesivamente fantasea a diario? Bueno, el título del juego es «Pokemon».
El favorito de Bill es Eevee, el pokemon con el mayor número de evoluciones vistas. ¿Ditto? Esa gelatina no evoluciona, es una copia ´bamba´.
Finalmente, una persona con un severo caso de dismorfia corporal, tiene cierta tendencia hacia comportamientos agresivos con el sexo opuesto. Ok, Bill se casó, algo es algo. No estaba tan estropeado…o ¿sí? El hombre convirtió a su esposa en un Mew, ¡EN UN MEW! El pokémon más preciado de todos. (¿Arceus? No! Yo quiero un Mew)
[youtube id=»K7_GQTC-kIQ» mode=»normal»]
Definitivamente, Bill tiene problemas, son varios los casos en que su obsesión demuestran las perversiones del científico. Para no alargar más el post, me quedo con una última incógnita. ¿Qué le sucede a los pokemones con los que Bill hizo el cambio? ¿Regresan también a su forma original y al igual que Bill, logran salir sanos y salvos de la máquina?
Ahora que lo pienso…yo siempre he visto salir a Bill completamente solo
Por cierto, esto es lo que sucede en la película «La Mosca»
Saludos!!!













