Análisis
Cuando se estrenó Deadpool, los fanáticos del cómic y las películas de superhéroes temíamos que la censura tomara lo mejor del personaje, pero al salir con una calificación no apta para menores, nos dio un respiro de alivio y el producto final, una victoria; Deadpool fue todo lo que esperábamos y lo que necesitaba el universo de películas de superhéroes, una película que no temía ser arriesgada, divertida y violenta.
Ahora, dos años después se nos presenta la secuela, que de buenas a primeras viene con el reto de mantenernos impresionados, de romper nuevas barreras y mantener vigente a uno de los antihéroes más queridos del universo Marvel. ¿Lo habrán logrado? Veámoslo en este análisis libre de spoilers.
Sin duda lo que más potencia le da a esta nueva entrega es el desarrollo de los personajes ya conocidos y la inclusión de nuevos que se amoldan bastante bien al universo de Deadpool.
En primer lugar, el mismo Deadpool en esta entrega pasa a ser más Wade Wilson, su sentido del humor continúa, pero esta vez es más personal, su objetivo es más humano, a su estilo claro y esto le da más profundidad manteniendo el espíritu de la franquicia. Si bien Coloso cumple su rol de hermano mayor como en la primera película, en esta oportunidad podemos verlo más tiempo, y su preocupación por Wade llega a ser más personal.
Por otro lado, sus fieles acompañantes (Vanessa, Dopinder, Blinda Al y Weasel) continúan dando su aporte de humor, pero con una mayor participación de Dopinder que funciona como un comic relief, si es que cabe decir en esta película.
Por otro lado, tenemos a los nuevos, en especial Cable, que sirven de motor a la trama y aportan mucho más que el villano original.
En el caso de Cable tenemos a un personaje que se puede resumir en una frase del tráiler: “Eres tan oscuro que pareces salido de DC”. Ciertamente es un personaje serio, que sirve de contrapunto a Deadpool y logra situaciones de humor que recuerdan a Men in Black, salvando las distancias. Josh Brolin logra una gran caracterización, de personaje serio y fuerte en un universo disparatado.
Luego está la X-Force, de quien resalta principalmente Domino, y la forma muy peculiar en la cual visualizamos su superpoder. Es casi imposible no hablar de ellos sin spoilear una de las escenas más inesperadas de la película, así que lo dejamos ahí.
Finalmente, esta Russel, de quien se podría decir es el John Connor de la película, un personaje que a veces puede ser impertinente pero que es clave para el desarrollo de Deadpool y Cable
Por supuesto Deadpool es lo que es por el humor negro y ácido característico. El acto inicial es, por su puesto, digno de la franquicia y las referencias están a la orden del día. El ritmo que toma la película del mix de acción y bromas solo pierde en la película por momentos muy particulares, que son el punto débil de la película. El resto de actos siguen la fórmula de Deadpool, de caer y volver a levantarse, acompañada de situaciones jocosas y mucha acción de calificación “R”.
Cabe mencionar los cameos de ciertos personajes en escenas muy puntuales, definitivamente son memorables y bien realizadas.
Donde fracasa la película es en los momentos sentimentales, que, si bien se hicieron de una forma muy cómica en la primera, en esta se intenta tomar un tono más serio que no aterriza para nada con el ritmo de la película y no llegan a conectar con el espectador, incluso dándonos un sentimiento de “¿Qué acabo de ver?” como si fuese una película completamente distinta. Punto a parte el sentimiento de mensaje final de la película que es lo que termina por bajarle bastante las revoluciones al espectador.
Las escenas de acción son uno de los platos fuertes de la película, las tomas de las peleas y percusiones llegan incluso a superar a la primera. Coreografías bien interpretadas y el correcto escenario hacen que la acción se sienta fluida y nada confusa. El uso de una banda sonora variada y disonante con la violencia de las escenas suman al contenido humorístico de la película al estilo de la primera.
Por supuesto debemos mencionar que la escena post-créditos es una de las mejores del universo Marvel, y sirve como cereza del pastel de la película.
Para concluir, Deadpool 2 es una buena secuela, ya sin el efecto shock de la primera el espectador sabe a lo que va y que esperar: humor negro, sarcasmo, violencia y buenas secuencias de acción. Sin embargo, esto es opacado por momentos por escenas que se sienten sacadas de otra película, lo cual hace mella en lo logrado por la primera. Por otro lado, las inclusiones de nuevos personajes sirven para terminar de construir el universo y dar pie a una secuela, la cual esperamos se anuncie más temprano que tarde.
En definitiva, es una buena secuela pero que no consigue superar a la primera, si bien rompe algunas barreras en el humor y no todas las bromas funcionan, se queda por perder un poco su esencia en momentos muy contados.




