Análisis
Ninja Theory es una de las más grandes desarrolladoras en cuanto a gameplay se refiere. Ellos han sido los responsables de regalarnos algunos hack and slash clásicos como Heavenly Sowrd en la PS3 seguido de Enslaves: Journey to the West y, por supuesto, DmC: Devil May Cry. Si bien es cierto su trabajo ha recibido su cuota de controversia, una cosa que ha permanecido consistente a través de todos sus juegos es la excelencia y la bien pulida jugabilidad. Hellblade: Senua’s Sacrifice es el primer intento de Ninja Theory de crear un título que si bien es considerado independiente tiene todos los valores de producción para competir con uno triple A.
Este nuevo título es, posiblemente, uno de los juegos «indie» más impresionantes que haya jugado hasta el momento. Tiene todos los elementos de un juego con presupuesto altísimo, pero aparentemente desarrollado por un equipo bastante pequeño que siempre tuvo como meta asegurarse que cada aspecto del juego fuera perfecto, y como resultado puedo ver claramente que han tenido éxito al lograrlo. Ninja Theory no solo ha usado esta oportunidad para el lanzamiento de Hellblade, sino que ha intentado graficar y representar de una manera bastante competente los temas que derivan de la psicología humana.
El juego se centra en el viaje personal de Senua quien se somete a todos los riesgos necesarios para resucitar a su amado muerto a medida que desciende a las profundidades del mismo infierno. Si bien es cierto la premisa suena bastante interesante, el videojuego nos va mostrando mucho más a medida que avanzamos convirtiéndose en un lore realmente fascinante. El título está basado en mitología nórdica, algo a lo que el nuevo God of War también apunta, y luego de jugar Hellblade estoy más que emocionado de ver lo que Santa Monica Studios nos tiene preparado para la nueva aventura de Kratos.
Hellblade: Senua’s Sacrifice también utiliza el viaje de la protagonista como un enfoque principal para mostrar los efectos de la esquizofrenia, la cual es algo de lo que Senua sufre durante toda su travesía. Esto conduce a muchos momentos en donde el jugador deberá preguntarse a sí mismo si lo que ve en pantalla es real o producto de las ilusiones concebidas por Senua. Los desarrolladores han tenido bastante cuidado al usar audios binaurales para conseguir que los jugadores escuchen múltiples voces que provienen de la cabeza de Senua. En ese sentido, si quieres conseguir la mayor experiencia de ello te recomiendo utilizar un headphone.
Mientras que las fortalezas del juego radican en la narración de la historia y el lore creado, Ninja Theory lamentablemente ha dejado de lado un aspecto igual de importante, me refiero a la exploración y la resolución de los puzzles, los cuales son los aspectos en donde el juego sufre. De primera mano yo no soy muy fan de los puzzles que requieran alinear imágenes proyectadas para encontrar las respuestas y con eso en mente Hellblade está repleto de ellos. Si bien en primer lugar pueden parecer algo curioso hasta inteligente, a medida que el juego avanza se tornan bastante repetitivos. El juego y sus retos, de por sí, no son difíciles, solo que necesitan un mejor rediseño en lugar de permitirte malgastar tiempo rondando los niveles intentando encontrar las figuras que le den forma a los puzzles que te proponen. Honestamente habría preferido menos de esto y mucho más del combate, el cual posee un sistema verdaderamente increíble.
El sistema de pelea junto a la historia son los elementos que brillan y realzan la calidad del título. Una cosa que la desarrolladora intentó implementar es la restricción de los encuentros de combate con la intención de que la mayoría del tiempo se enfoque en la resolución de los problemas y su exploración, de manera que el combate quedaba muy rezagado por momentos. Sin embargo, una vez iniciado llega a ser muy divertido ya que se siente como si cada golpe con tu espada llevara un peso inherente y, del mismo modo, realizar combos o atacar a enemigos múltiples es igual de gratificante. Ojo que también puedes realizar parry o contra-ataques a tus rivales con el cual se activa una efecto en slow-motion que se luce demasiado bien.
El combate se respalda casi por completo en el timing y el esquivar, sobretodo para las peleas con los bosses. Precisamente, hablando de ellos, podría estar de acuerdo que son formidables , cada uno de ellos está diseñado de manera muy cuidadosa con una serie de ataques que te mantienen siempre alerta. Cabe destacar que la desarrolladora se ha preocupado por brindarles también una historia muy bien detallada que podrás escuchar si prestas la suficiente atención a los distintos puntos escondidos en cada nivel.
Por último, si lo que te preocupa son las mecánicas de muerte permanente y el borrado de tu partida, el juego inicia con una dificultad estándar pero que la puedes cambiar si gustas. Honestamente, no llegué a tener muchos problemas ya que las mecánicas del juego en realidad no son complejas, todo lo contrario, poseen la simpleza necesaria para aprenderlas y adaptarlas rápidamente.
Como conclusión me quedo con la idea que Hellblade: Senua’s Sacrifice es un título que ha sido trabajado de una manera muy cuidadosa con el fin de brindarle a los usuarios una experiencia totalmente novedosa. Del mismo modo se han preocupado bastante para intentar hacerlo tan real como fuese posible. Eso sí, el juego puede llegar a tornarse algo pesado por momentos, ya que estar en la piel de una persona con esquizofrenia puede ser una experiencia mentalmente desgastante.



