Con el lanzamiento de Final Fantasy 7 Revelation programado para el próximo 7 de abril, Square Enix se prepara para cerrar uno de sus proyectos más ambiciosos: la trilogía de remakes de Final Fantasy 7. Sin embargo, el final de esta aventura también plantea una pregunta importante sobre el futuro de la compañía y el destino de otros clásicos de la franquicia. Durante una entrevista con IGN, Yoshinori Kitase, productor de la trilogía y director del Final Fantasy 7 original, reveló que Square Enix tiene mayores probabilidades de invertir en videojuegos completamente nuevos que en continuar recuperando antiguos JRPG mediante remakes. Sus declaraciones sugieren un posible cambio de prioridades para la empresa japonesa, que durante los últimos años ha apostado por reinterpretar algunas de sus propiedades más reconocidas.
Kitase explicó que la trilogía de Final Fantasy 7 representa un caso especial, principalmente por la conexión emocional que sus creadores mantienen con el videojuego original. Tanto él como otros integrantes del equipo participaron en el desarrollo de la aventura de 1997, por lo que existía un interés particular en regresar a ese universo y presentarlo a una nueva generación. Además, el proyecto no se limitó a modernizar los gráficos y las mecánicas, sino que incorporó elementos narrativos y jugables completamente nuevos, ampliando considerablemente la experiencia original. Según el productor, el objetivo era permitir que quienes nunca habían jugado Final Fantasy 7 descubrieran su atractivo, mientras los seguidores veteranos encontraban nuevas razones para regresar. Por ello, aunque Square Enix priorizaría las nuevas producciones, Kitase no descarta que puedan desarrollarse otros remakes cuando existan las circunstancias creativas adecuadas.
Estas declaraciones también generan nuevas dudas sobre el futuro del rumoreado remake de Final Fantasy 9, uno de los proyectos más solicitados por los seguidores de la franquicia. Durante los últimos años, diferentes reportes señalaron que Square Enix estaba trabajando en una nueva versión del clásico RPG, e incluso algunas fuentes aseguraron que su desarrollo se encontraba bastante avanzado. Sin embargo, informaciones publicadas durante 2026 indicaron que el proyecto había quedado paralizado y que, al menos hasta marzo, continuaba sin avances conocidos. La compañía nunca ha confirmado oficialmente su existencia, por lo que tampoco se conocen las razones de esta supuesta interrupción ni si eventualmente retomará su producción. Con Kitase señalando que las nuevas propiedades y experiencias tendrán mayor prioridad, la posibilidad de ver próximamente un remake de Final Fantasy 9 parece todavía más incierta.

Pero los planes de Square Enix podrían ir mucho más allá de los videojuegos, ya que Kitase también mostró interés en explorar nuevas adaptaciones cinematográficas y televisivas de Final Fantasy. El productor considera que las historias y universos de la franquicia tienen suficiente potencial para llegar a públicos que normalmente no consumen videojuegos. En particular, destacó que la trilogía de Final Fantasy 7 ha permitido profundizar mucho más en su mundo, sus personajes y sus conflictos, algo que podría facilitar la creación de nuevas producciones inspiradas en este universo. Aunque no confirmó que exista alguna película o serie en desarrollo, Kitase aseguró que le gustaría ver este tipo de proyectos en el futuro y que no encuentra motivos para descartar esa posibilidad. Sus palabras abren la puerta a una expansión de Final Fantasy hacia otros formatos de entretenimiento, aunque por ahora se trata únicamente de una posibilidad.
Mientras Square Enix define sus próximos pasos, toda la atención está puesta en Final Fantasy 7 Revelation, la entrega que pondrá punto final a la reinterpretación de la historia de Cloud y sus compañeros. El videojuego llegará el 7 de abril a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC, prometiendo convertirse en la producción más ambiciosa de la trilogía. Entre sus novedades se encuentra una mayor integración de los enfrentamientos relacionados con las invocaciones dentro del mundo del juego, en lugar de limitar estas experiencias a misiones de realidad virtual. Su director también ha reconocido que desarrollar la primera entrega de la trilogía fue más complicado que trabajar en Revelation, debido a los desafíos de establecer las bases del proyecto. Con el cierre de esta historia cada vez más cerca, Square Enix parece prepararse para una nueva etapa en la que las ideas originales tendrán mayor protagonismo, aunque el legado de Final Fantasy todavía podría encontrar nuevas oportunidades dentro y fuera de los videojuegos.





