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La ASUS ROG Xbox Ally X20 llega como parte de las celebraciones por el vigésimo aniversario de Republic of Gamers, con una propuesta que busca llevar la experiencia de juego portátil a un terreno más sofisticado. No estamos ante una nueva generación de hardware ni frente a un dispositivo que pretenda revolucionar el rendimiento de las PC portátiles. Su objetivo es perfeccionar una fórmula que ASUS ya conoce bastante bien, incorporando una mejor pantalla, controles renovados, un sistema de refrigeración más eficiente y una estética conmemorativa. Sin embargo, con un precio de S/ 9,999.00 en el mercado peruano, también se convierte en una propuesta bastante exclusiva, cuyo verdadero atractivo dependerá de cuánto valoremos esas mejoras frente a lo que ya ofrece la ROG Xbox Ally X convencional.

Lo primero que llama la atención es su diseño. ASUS mantiene las líneas generales de la familia Ally, pero introduce una combinación de acabados negros, detalles dorados y elementos ligeramente translúcidos que permiten apreciar parte de su estructura interna. La iluminación de los sticks adopta tonalidades amarillas y en la parte posterior encontramos una placa conmemorativa del vigésimo aniversario de ROG. El resultado es un dispositivo que transmite una sensación más premium sin alejarse demasiado de la identidad visual de Xbox. No se trata únicamente de una edición especial con un cambio de colores, porque varias de sus modificaciones también responden a necesidades concretas de quienes utilizan estas portátiles durante sesiones prolongadas.

La mejora más importante está en su pantalla. La X20 reemplaza el panel IPS de 7 pulgadas de la versión convencional por una pantalla OLED de 7,4 pulgadas, resolución Full HD y frecuencia de actualización de 120 Hz. La diferencia puede parecer pequeña sobre el papel, pero en un dispositivo portátil tiene bastante sentido. Los negros profundos, el contraste superior y la reproducción de colores permiten apreciar mejor la dirección artística de los videojuegos, especialmente en experiencias donde la iluminación y la atmósfera tienen un papel fundamental. A esto se suma un brillo máximo de 1.400 nits, certificación DisplayHDR True Black 1400 y un tiempo de respuesta de apenas 0,2 milisegundos. También incorpora frecuencia de actualización variable entre 30 y 120 Hz, algo especialmente útil cuando el rendimiento fluctúa en videojuegos exigentes.

En cuanto a potencia, encontramos una decisión que probablemente genere opiniones divididas. La ASUS ROG Xbox Ally X20 conserva el procesador AMD Ryzen Z2 Extreme, con ocho núcleos y dieciséis hilos, gráficos RDNA 3.5, 24 GB de memoria LPDDR5X y almacenamiento SSD PCIe 4.0 de 1 TB. Es prácticamente la misma configuración de la Xbox Ally X convencional, por lo que no existe un salto importante en rendimiento. Esto no significa que estemos ante un hardware limitado, ya que el Z2 Extreme continúa ofreciendo resultados bastante competitivos dentro de su categoría. Sin embargo, sí debemos entender que buena parte de la inversión adicional está destinada a mejorar la experiencia alrededor de los videojuegos y no necesariamente a conseguir más cuadros por segundo.

Durante nuestra visita a las oficinas de ASUS tuvimos la oportunidad de probar brevemente el dispositivo, aunque la selección de videojuegos disponibles era bastante limitada, lo que naturalmente condicionó el alcance de nuestras impresiones. Entre los títulos instalados encontramos Death Stranding, una producción perteneciente originalmente a la generación de PlayStation 4, y Clair Obscur: Expedition 33, una propuesta considerablemente más reciente, pero que tampoco destaca por llevar al extremo las capacidades del hardware actual. Por ello, estas sesiones no estuvieron orientadas a determinar los límites reales de la X20 ni a evaluar su comportamiento bajo las condiciones más exigentes. Lo que sí pudimos comprobar es que ambos videojuegos funcionaban más que bien, con una experiencia fluida y visualmente atractiva. Es un primer acercamiento positivo, aunque insuficiente para establecer conclusiones definitivas sobre su rendimiento frente a otros dispositivos.

Donde sí encontramos una evolución interesante es en la refrigeración. ASUS incorpora una versión mejorada de su sistema ROG Intelligent Cooling, con nuevos canales internos para dirigir el flujo de aire hacia el procesador y ventiladores diseñados para trabajar de manera más eficiente. Será interesante ver cómo funciona esto tras varias hgors de juego, pero por mi corta experiencia con el dispositivo, parece que la menos iba por buen camino.

Los controles también reciben una serie de ajustes que, aunque discretos, podrían marcar diferencias durante el uso cotidiano. La incorporación de sticks analógicos con tecnología TMR busca ofrecer mayor precisión y reducir el riesgo de sufrir el conocido stick drift, mientras que los gatillos presentan un recorrido más suave y los botones superiores una respuesta más definida. Incluso la cruceta incorpora un mecanismo que permite modificar la prominencia de sus esquinas. La ergonomía mantiene una clara inspiración en los mandos de Xbox, con empuñaduras pronunciadas y superficies de mejor adherencia. Eso sí, el peso aumenta hasta los 756 gramos, frente a los 715 gramos del modelo convencional, una diferencia que podría hacerse notar dependiendo de la duración de nuestras sesiones.

Otro aspecto que merece atención es la integración del ecosistema Xbox con Windows 11. La interfaz de pantalla completa permite acceder a videojuegos de diferentes plataformas, incluyendo Xbox, Steam y Epic Games Store, mientras que Armoury Crate SE ofrece herramientas para administrar el rendimiento, actualizar controladores y modificar diferentes parámetros del dispositivo. Sin embargo, a estas alturas resulta un poco ridículo que Microsoft todavía no haya desarrollado una versión de Windows verdaderamente adaptada a dispositivos portátiles de videojuegos. Por más esfuerzos que ASUS realice con Armoury Crate, la X20 sigue sintiéndose como una computadora pequeña a la que intentamos adaptar una experiencia de consola, en lugar de un sistema diseñado desde cero para jugar cómodamente. Navegar por determinadas ventanas, interactuar con aplicaciones o realizar tareas básicas continúa siendo innecesariamente incómodo, especialmente por la ausencia de un panel táctil dedicado. No basta con colocar una interfaz de Xbox encima de Windows para conseguir la inmediatez y naturalidad de una consola portátil. Y considerando cuánto ha crecido este mercado, resulta difícil justificar que Microsoft todavía no ofrezca una solución más coherente con las necesidades de estos dispositivos.

ASUS mantiene una batería de 80 Wh que igual fue imposible probar en nuestra visita. Un complemento que pudimos conocer en las oficinas de Asus fue la ROG XREAL R1 Edition 20, unas gafas de visualización que permiten trasladar la experiencia de juego a una pantalla virtual de gran tamaño sin depender de un monitor o televisor. La propuesta resulta bastante atractiva, especialmente por la posibilidad de disfrutar videojuegos en una superficie de visualización considerablemente mayor manteniendo la portabilidad del dispositivo. Durante nuestras pruebas, la transición entre la pantalla integrada de la Ally X20 y las gafas fue sorprendentemente fluida, sin complicaciones importantes al alternar entre ambas formas de visualización. Es uno de esos detalles que funcionan muy bien en una demostración y que permiten apreciar el trabajo realizado en la integración entre ambos dispositivos.

Sin embargo, por muy interesante que resulte la tecnología, personalmente sigo encontrando difícil justificar su utilidad en el uso cotidiano. La ROG XREAL R1 Edition 20 me parece un accesorio llamativo, pero también algo cercano a un gimmick: una característica que impresiona inicialmente sin necesariamente transformar la experiencia de manera significativa. Al depender de la energía proporcionada por la portátil, su utilización también supone un consumo adicional de batería, mientras que llevar unas gafas durante sesiones prolongadas plantea interrogantes sobre la comodidad. Su ventaja principal es evidente: disfrutar de una pantalla virtual de gran tamaño sin cargar con un monitor. Pero, más allá de eso, no estoy convencido de que compense las incomodidades que puede introducir.

En conjunto, la ASUS ROG Xbox Ally X20 deja una primera impresión positiva por su pantalla, sus acabados y el refinamiento de su propuesta, aunque sus S/ 9,999.00 la convierten en una inversión difícil de recomendar sin una evaluación más extensa. Por ahora, parece una portátil pensada para quienes valoran tanto la experiencia premium como el rendimiento, y están dispuestos a pagar considerablemente más por una evolución que prioriza los detalles antes que la potencia.

La ROG Xbox Ally X20 está disponible desde hoy en ASUS.com/pe en dos versiones:
• ROG Xbox Ally X20 (Standalone): con un precio referencial de S/ 5,599.
• ROG Xbox Ally X20 Bundle (Edición Coleccionista): con un precio referencial de S/ 9,999.

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Johann Aldazábal

Director Editorial | Analista de la industria de los videojuegos y el entretenimiento | Psicólogo Clínico | Músico amateur, geek, cinéfilo.