Mi relación con Resident Evil viene desde hace muchos años. Es una de esas franquicias que siempre consigue hacerme regresar, independientemente de cuántas veces haya recorrido sus escenarios o derrotado a sus criaturas. Por eso, cuando Capcom comenzó a recuperar algunas de sus entregas más importantes mediante remakes, resultaba inevitable preguntarse si algún día podríamos disfrutar de estas versiones en una consola de Nintendo sin depender de la nube. Con la llegada de Resident Evil 2, Resident Evil 3 y Resident Evil 4 Remake a Nintendo Switch 2, esa posibilidad finalmente se ha convertido en realidad. Y después de jugar los tres títulos, puedo adelantar que el resultado es bastante mejor de lo que esperaba.
Durante años, la ausencia de estas entregas en el catálogo de Nintendo fue una de las grandes cuentas pendientes de la franquicia. Aunque existieron versiones en la nube, estas nunca representaron una alternativa especialmente atractiva para quienes buscábamos disfrutar de Resident Evil de manera portátil y sin depender de una conexión constante a internet. La gran diferencia es que ahora los tres remakes funcionan de manera nativa en Nintendo Switch 2, algo que cambia completamente la experiencia y convierte a la consola en una plataforma mucho más interesante para los seguidores de la saga.
Evidentemente, estamos hablando de tres videojuegos que ya han demostrado ampliamente su calidad. Resident Evil 2, Resident Evil 3 y Resident Evil 4 Remake llevan varios años disponibles en otras plataformas, por lo que no tendría demasiado sentido dedicar este análisis a explicar nuevamente sus historias o mecánicas. Lo verdaderamente importante aquí es determinar qué tan bien funcionan estas adaptaciones, cómo se comportan en los diferentes modos de Nintendo Switch 2 y si realmente consiguen trasladar la experiencia original sin sacrificios importantes. Después de todo, ese es el principal atractivo de estos lanzamientos.

Eso no significa que debamos ignorar lo que representa cada entrega. Resident Evil 2 Remake sigue siendo una de las mejores reinterpretaciones que Capcom ha realizado de su propia historia, recuperando el incidente de Raccoon City mediante una combinación extraordinaria de exploración, administración de recursos y terror. Recorrer nuevamente la comisaría con Leon Kennedy o Claire Redfield continúa siendo una experiencia memorable, especialmente por la manera en que el juego construye tensión a través de sus escenarios y enemigos.
Resident Evil 3 Remake, por su parte, ofrece una aventura mucho más directa y orientada a la acción. La historia de Jill Valentine y su enfrentamiento contra Nemesis mantiene un ritmo considerablemente más acelerado, con secuencias que priorizan la espectacularidad sobre la exploración pausada de su antecesor. Aunque es una experiencia más breve, su estructura también lo convierte en un juego especialmente atractivo para quienes disfrutan repetir campañas, mejorar sus tiempos y superar desafíos personales. Precisamente, esa naturaleza compacta encaja bastante bien con las posibilidades de una consola portátil.
Y luego tenemos Resident Evil 4 Remake, probablemente la entrega más influyente de las tres. El juego original transformó profundamente el género de acción y terror, estableciendo numerosas convenciones que posteriormente adoptarían otras franquicias. Su remake consigue recuperar aquella esencia mientras moderniza el combate, la exploración y la presentación de sus escenarios. La aventura de Leon Kennedy sigue siendo una experiencia extraordinaria, aunque algunos aspectos relacionados con Ashley y las secciones donde debemos protegerla pueden resultar menos agradables que el resto de la propuesta.
En cuanto al contenido, estas versiones llegan bastante completas. Resident Evil 4 Remake se presenta en su Gold Edition, incluyendo la expansión Separate Ways, que permite experimentar la historia desde la perspectiva de Ada Wong sin necesidad de adquirir el contenido por separado. Es una incorporación especialmente importante porque complementa la campaña principal y ofrece una mirada diferente a varios de sus acontecimientos. Para quienes todavía no han jugado esta reinterpretación, contar con ambas historias dentro del mismo paquete resulta una ventaja considerable.
Resident Evil 2 también incorpora el contenido adicional The Ghost Survivors, una colección de escenarios que permite explorar situaciones alternativas protagonizadas por personajes secundarios. Son desafíos que amplían las posibilidades del juego y ofrecen motivos adicionales para regresar después de completar la historia principal. Eso sí, si es tu primera experiencia con Resident Evil 2, lo recomendable es terminar antes la campaña para evitar posibles revelaciones sobre determinados acontecimientos. Entre estos escenarios, Forgotten Soldier destaca como una de las propuestas más entretenidas.


Los tres títulos también incluyen trajes adicionales y algunas armas especiales, aunque conviene aclarar que tener acceso a estos contenidos no significa comenzar automáticamente con munición infinita o lanzacohetes disponibles. Determinadas ventajas todavía deben desbloquearse mediante desafíos y adquirirse utilizando los puntos obtenidos dentro del juego. Es una decisión que mantiene intacta buena parte del sistema de progresión y evita que las recompensas adicionales eliminen desde el principio la tensión que caracteriza a estas aventuras.
Pero vayamos a lo más importante: el rendimiento. Después de comprobar el excelente trabajo realizado por Capcom con Resident Evil Requiem en Nintendo Switch 2, las expectativas para estos tres remakes eran bastante altas. Aquel lanzamiento ya había demostrado que el RE Engine podía ofrecer resultados sobresalientes en la consola, aunque todavía presentaba algunas caídas puntuales de fotogramas en determinadas zonas de Raccoon City. La sorpresa es que, durante las sesiones de prueba de Resident Evil 2, 3 y 4 Remake, no aparecieron problemas de rendimiento perceptibles que perjudicaran la experiencia.
Los tres juegos ofrecen una ejecución notablemente fluida, algo especialmente importante considerando sus diferencias jugables. Resident Evil 2 depende mucho de la precisión y de las reacciones durante encuentros tensos, mientras que Resident Evil 3 presenta secuencias de acción más intensas y Resident Evil 4 exige una respuesta constante durante sus enfrentamientos. En los tres casos, la sensación de control y la estabilidad general permiten disfrutar de las aventuras sin que las limitaciones técnicas se conviertan en una distracción. Es un resultado que demuestra el cuidado puesto en estas adaptaciones.
Otro aspecto especialmente satisfactorio es que el rendimiento se mantiene convincente tanto en el modo televisor como en el modo portátil. No estamos ante versiones que únicamente resultan recomendables cuando la consola permanece conectada a una pantalla externa. La posibilidad de continuar nuestras partidas directamente desde la pantalla de Nintendo Switch 2 funciona como uno de sus mayores atractivos, especialmente para quienes aprovechan los viajes o los momentos libres para avanzar en sus videojuegos.
La experiencia portátil también modifica la manera en que podemos disfrutar estas aventuras. Resident Evil 2 invita a explorar cuidadosamente cada habitación, Resident Evil 3 resulta perfecto para sesiones más breves y Resident Evil 4 ofrece una campaña suficientemente extensa como para acompañarnos durante numerosos trayectos. Poder alternar entre una sesión frente al televisor y otra fuera de casa sin comprometer la experiencia es una ventaja considerable, especialmente tratándose de juegos que muchos seguidores disfrutan completar varias veces.

Visualmente, Capcom también ha realizado un trabajo sobresaliente. Los tres remakes conservan una presentación gráfica de gran calidad, con escenarios detallados, iluminación atmosférica y modelos de personajes que mantienen buena parte del impacto visual de sus versiones originales. Esto resulta particularmente importante en una franquicia donde la ambientación tiene tanto peso. La oscuridad de la comisaría de Raccoon City, las calles devastadas por el brote y los escenarios rurales de Resident Evil 4 continúan transmitiendo la personalidad que caracteriza a cada aventura.
Lo más interesante es que estas adaptaciones no parecen limitarse a ofrecer una versión funcional de los juegos. La combinación de una presentación visual convincente, controles satisfactorios y un rendimiento estable consigue que Nintendo Switch 2 se convierta en una plataforma perfectamente válida para disfrutarlos de principio a fin. Naturalmente, eso no significa que debamos asumir una equivalencia técnica absoluta con las consolas más potentes, pero sí que la experiencia conserva sus cualidades fundamentales sin problemas evidentes durante las pruebas descritas.
También hay que reconocer el valor que estas versiones tienen para quienes ya completaron las campañas anteriormente. Resident Evil siempre ha sido una franquicia con un enorme atractivo para la rejugabilidad, gracias a sus desafíos, desbloqueables y sistemas de clasificación. La posibilidad de intentar superar nuestros mejores tiempos en cualquier lugar añade un incentivo importante para regresar a estas aventuras, incluso cuando conocemos perfectamente sus enemigos, secretos y recorridos. Resident Evil 3, especialmente por su duración, se presta muy bien a este tipo de sesiones.
Para quienes nunca han experimentado estos remakes, la llegada a Nintendo Switch 2 representa una oportunidad excelente para descubrir tres de las entregas más importantes de la franquicia moderna. Resident Evil 2 destaca por su terror y exploración, Resident Evil 3 por su acción directa y Resident Evil 4 por una combinación extraordinaria de combate, tensión y aventura. Cada uno ofrece una experiencia diferente dentro del mismo universo, y disponer de los tres en formato nativo permite apreciar cómo Capcom ha reinterpretado distintas etapas de la saga utilizando una tecnología y una filosofía de diseño más contemporáneas.



Resident Evil 2, Resident Evil 3 y Resident Evil 4 Remake son tres adaptaciones excelentes para Nintendo Switch 2. Capcom ha conseguido trasladar estas aventuras con un rendimiento sólido, una presentación visual convincente y una experiencia portátil que se convierte en su principal elemento diferenciador. No estamos ante nuevas versiones que reinventen sus contenidos, pero tampoco necesitan hacerlo. Su mayor mérito consiste en permitir que tres grandes juegos de terror puedan disfrutarse prácticamente en cualquier lugar sin depender de la nube ni sufrir problemas técnicos evidentes. Tanto para los seguidores veteranos como para quienes recién comienzan a descubrir la franquicia, estos lanzamientos representan una de las mejores incorporaciones al catálogo de Nintendo Switch 2 y demuestran que el terror de Resident Evil también puede disfrutarse plenamente en formato portátil.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Resident Evil 2, 3 & 4 brindada por Capcom para Nintendo Switch 2.
PUNTOS BUENOS
Un rendimiento excelente en Nintendo Switch 2, con una experiencia fluida y estable en los tres remakes, sin problemas técnicos perceptibles durante las pruebas. Una calidad visual sorprendente, que conserva el detalle de los escenarios, la iluminación y la atmósfera característica de cada entrega. Una experiencia portátil muy bien conseguida, con un rendimiento igualmente satisfactorio tanto en modo televisor como en modo portátil. Versiones completas y con abundante contenido, incluyendo Separate Ways en Resident Evil 4 Gold Edition, The Ghost Survivors en Resident Evil 2 y diferentes contenidos adicionales.PUNTOS MALOS
No incorporan novedades jugables significativas, por lo que quienes ya completaron estas aventuras encontrarán prácticamente las mismas experiencias. Algunas limitaciones de los juegos originales permanecen intactas, especialmente las secciones de acompañamiento de Ashley en Resident Evil 4, que pueden resultar molestas.CONCLUSIÓN
Resident Evil 2, 3 y 4 Remake llegan a Nintendo Switch 2 con adaptaciones técnicamente sobresalientes que conservan toda la calidad de estas aventuras y convierten la posibilidad de disfrutarlas en cualquier lugar en su mayor atractivo.