Sony habría dado uno de los pasos más significativos hacia un posible abandono de la realidad virtual. De acuerdo con registros de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, la compañía vendió 43 patentes relacionadas con tecnología VR a Meta, empresa responsable de los visores Quest. Sin embargo, ese sería solo el comienzo, ya que el acuerdo contempla la transferencia de más de 400 patentes a nivel mundial.
Según la información disponible, el convenio fue firmado en diciembre del año pasado e incluye 180 patentes registradas en Estados Unidos, además de otras 239 distribuidas entre Japón, China, Corea del Sur, Europa y otros mercados. Aunque Sony no ha explicado oficialmente el motivo de la operación, el movimiento ha despertado dudas sobre el futuro de PlayStation VR.
PlayStation VR2 llegó al mercado en febrero de 2023 con un importante salto tecnológico respecto a su predecesor. No obstante, su elevado precio, la ausencia de compatibilidad con los juegos del primer PS VR y un catálogo de exclusivos muy limitado dificultaron su adopción entre los jugadores.
De hecho, Sony solo publicó dos juegos originales para el dispositivo: Horizon Call of the Mountain, que acompañó el lanzamiento del visor, y Firewall Ultra. A pesar del potencial del hardware, el ritmo de nuevos lanzamientos exclusivos nunca terminó de despegar.

En 2024, la compañía intentó impulsar las ventas con una reducción de precio superior al 30% y posteriormente añadió compatibilidad con PC mediante un adaptador, una decisión que muchos interpretaron como una forma de ampliar el alcance del visor ante la falta de contenido exclusivo dentro del ecosistema PlayStation.
A pesar de estos movimientos, Sony ha insistido en el pasado que la realidad virtual sigue siendo un área importante para la compañía, aunque reconoció que todavía se trata de un mercado en desarrollo y lejos de convertirse en la principal forma de jugar para sus usuarios.
La venta masiva de estas patentes a Meta no confirma oficialmente el final de PlayStation VR, pero sí representa uno de los indicios más contundentes hasta la fecha de que Sony podría estar reduciendo significativamente sus inversiones en este segmento, mientras Meta continúa reforzando su posición como uno de los principales actores del mercado de la realidad virtual.





