Tras la profunda reestructuración de Xbox que provocó cerca de 2.000 despidos y la salida de varios estudios de Microsoft, Undead Labs logró convertirse en una empresa independiente. Ahora, su director, Philip Holt, ha revelado cómo vivió ese complicado proceso y por qué decidió ser completamente transparente con su equipo durante uno de los momentos más difíciles en la historia del estudio.
Holt explicó que optó por una estrategia que él mismo describe como «irresponsablemente transparente», compartiendo con los empleados toda la información posible sobre el futuro del estudio. Incluso antes de que se confirmaran los despidos, dejó claro que habría pérdidas de puestos de trabajo bajo prácticamente cualquier escenario, con el objetivo de reducir la incertidumbre y preparar emocionalmente al equipo.
Según el directivo, esa honestidad permitió que, pese al duro golpe, los trabajadores entendieran que los despidos eran consecuencia de la situación del negocio y no una decisión personal. Gracias a ello, los empleados que permanecieron en la compañía no vieron a la dirección como responsable del daño causado, sino como parte de una realidad inevitable dentro del proceso de reorganización impulsado por Xbox.
La independencia de Undead Labs también vino acompañada de un modelo de negocio poco habitual. Holt creó una empresa llamada Full Measure, encargada de adquirir el estudio, pero con una diferencia clave: los propios empleados se convirtieron en accionistas y propietarios de la compañía. De esta manera, quienes continúan desarrollando el proyecto también participan directamente en el futuro y el éxito del estudio.

El director señaló que esta decisión era la más justa, ya que el verdadero valor de Undead Labs fue construido tanto por los empleados actuales como por quienes tuvieron que abandonar la empresa. Por ello, consideró importante que el equipo restante tuviera la oportunidad de beneficiarse económicamente si el estudio logra crecer gracias a sus próximos proyectos.
Sin embargo, esta nueva independencia también trae una enorme responsabilidad. Undead Labs ya no cuenta con el respaldo financiero de Xbox, por lo que State of Decay 3 deberá cumplir sus plazos de desarrollo y convertirse en un éxito comercial para garantizar la estabilidad del estudio. Holt reconoce que existe presión, pero también una fuerte motivación, ya que el triunfo del juego beneficiará directamente a todos sus trabajadores.
Finalmente, Holt explicó que State of Decay 3 tardó tantos años en desarrollarse porque el proyecto realmente entró en producción entre 2022 y 2023, mientras el estudio temía ser absorbido o vendido por Xbox antes de mostrar su visión al mundo. Esa fue precisamente la razón por la que decidieron anunciar el juego tan temprano: querían dejar claro que el proyecto existía y que seguía adelante, aunque actualmente todavía no cuenta con una fecha oficial de lanzamiento para PC, PS5 y Xbox Series X|S.





