The Coalition reveló uno de los secretos técnicos detrás de Gears of War: E-Day, explicando cómo consiguió que el juego funcionara de forma fluida en Xbox Series S, una consola que cuenta con 10 GB de memoria RAM, muy por debajo de los 16 GB disponibles en Xbox Series X y PS5. Para superar esta limitación, el estudio desarrolló una innovadora solución que aprovecha el SSD interno como si fuera memoria adicional.
El reto no era menor. Microsoft exige que todos los juegos lanzados para Xbox Series X también sean compatibles con Xbox Series S, algo que ha generado dificultades para numerosos estudios debido a la diferencia de potencia entre ambas consolas. Además, Series S no dispone de tecnologías de reescalado avanzadas como DLSS o FSR, lo que complica aún más la optimización.
Durante una entrevista con Digital Foundry, la directora técnica Kate Rayner explicó que el estudio utilizó el SSD de la consola como una extensión de la memoria RAM. En lugar de almacenar únicamente archivos, el SSD mantiene parte de los datos necesarios del juego, especialmente la información relacionada con los escenarios de la ciudad, para transferirlos rápidamente a la memoria cuando se necesitan.
Aunque un SSD es considerablemente más lento que la RAM, The Coalition seleccionó cuidadosamente qué datos podían almacenarse allí sin afectar el rendimiento. Gracias a esta estrategia, varios gigabytes del SSD actúan como un respaldo que proporciona aproximadamente 1 GB adicional de memoria utilizable, permitiendo que el juego mantenga un desempeño estable sin sacrificar gran parte de su calidad gráfica.

El resultado es que Gears of War: E-Day puede ejecutarse a 60 FPS en Xbox Series S, con muy pocos recortes visuales. La principal concesión fue la eliminación de los reflejos basados en Lumen, mientras que el resto de la experiencia permanece prácticamente intacta respecto a las versiones más potentes. Según Rayner, este método evitó tener que reducir drásticamente la calidad visual del juego.
La desarrolladora también confirmó que otros estudios de Xbox ya han mostrado interés en esta técnica, por lo que podría convertirse en una solución habitual para futuros títulos destinados a Xbox Series S. Esto permitiría aprovechar mejor el hardware de la consola sin comprometer la experiencia de juego.
En cuanto al resultado final, Gears of War: E-Day ha recibido elogios por su intensa campaña y su excelente jugabilidad. Aunque algunas críticas apuntan a que la historia deja en segundo plano la relación entre Marcus y Dom, el apartado técnico y el sistema de combate han sido destacados como algunos de los mejores vistos este año, consolidando al juego como uno de los grandes lanzamientos de Xbox.





