Advertencia: esta nota contiene spoilers del final de la película de Resident Evil.
La nueva película de Resident Evil continúa generando un intenso debate entre los fanáticos. Aunque ha recibido excelentes críticas y una puntuación cercana a la perfección, uno de los aspectos más discutidos ha sido su controvertido desenlace, que ha dividido tanto a la audiencia como a algunos críticos.
Ante las reacciones, el director Zach Cregger explicó que el final originalmente iba a ser muy diferente. En la primera versión, la jeringa con la cura se rompía durante el enfrentamiento final, eliminando cualquier posibilidad de salvar al protagonista y convirtiendo el clímax en una simple masacre, algo que no convenció a quienes vieron las primeras pruebas de la película.
Por ello, Cregger decidió utilizar una versión alternativa que había filmado previamente. En el corte final, la posibilidad de administrar la cura permanece hasta los últimos segundos, manteniendo la tensión y haciendo que el público espere que los científicos logren salvar a Bryan antes de que sea demasiado tarde.
Sin embargo, el director aseguró que el destino de Bryan siempre estuvo definido. Su intención nunca fue contar la historia de un héroe que salva al mundo, sino el origen de un monstruo, culminando con la transformación del personaje en una criatura similar a los jefes mutantes clásicos de los videojuegos de Resident Evil.

Cregger también afirmó que buscaba recontextualizar toda la historia con un final inesperado, convencido de que una conclusión impactante resulta más memorable que una que simplemente complazca al público. Según el cineasta, prefiere sorprender a los espectadores antes que ofrecer el desenlace que todos esperan.
Finalmente, el director dejó claro que no tiene intención de modificar el final, pese a las críticas recibidas. Incluso confesó que los comentarios negativos «no le molestan en absoluto» y aseguró que jamás cambiaría ese desenlace, ya que representa exactamente la visión que siempre tuvo para la película.





