1666: Amsterdam, el nuevo juego del creador de Assassin’s Creed, Patrice Désilets, generó una gran expectativa cuando fue presentado durante el Summer Game Fest gracias a su recreación de Ámsterdam en dos épocas distintas y a su propuesta de combinar magia oscura, sigilo e investigación. Sin embargo, su estreno en acceso anticipado no ha tenido el recibimiento esperado.
A poco más de dos semanas de su lanzamiento en Early Access, el título acumula reseñas mixtas en Steam y una comunidad de jugadores bastante reducida. Su pico histórico fue de 2.081 jugadores simultáneos durante el lanzamiento, pero actualmente apenas registra alrededor de 75 jugadores concurrentes, con un máximo diario de 252, cifras que reflejan un interés muy inferior al esperado.
Las principales críticas de los usuarios apuntan a que la jugabilidad resulta frustrante, especialmente durante los combates. Muchos jugadores consideran que el sistema de hechizos funciona de manera inconsistente, que el equilibrio de la dificultad no está bien ajustado y que la experiencia transmite la sensación de ser un proyecto que todavía no está listo para su lanzamiento, incluso bajo el formato de acceso anticipado.
A estos problemas se suma la controversia por el uso de inteligencia artificial durante el desarrollo. Antes del lanzamiento ya existían sospechas sobre el empleo de imágenes generadas por IA en el material promocional, y posteriormente se descubrió que la demo también incluía recursos creados con esta tecnología. Aunque el estudio aseguró haber eliminado esos elementos, el propio Désilets reconoció después que la IA generativa sí se utilizó ampliamente durante el desarrollo del juego.

La polémica se intensificó porque el director admitió que el equipo tenía dificultades para identificar todos los recursos generados mediante IA, precisamente por haberse acostumbrado a trabajar con ellos. Esta postura no ha sido bien recibida por una parte de la comunidad, especialmente en un momento en que muchos jugadores mantienen una postura crítica frente al uso de inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos.
Pese al complicado comienzo, el desarrollo de 1666: Amsterdam continúa y el estudio confía en que futuras actualizaciones mejoren tanto la experiencia de juego como la percepción de los usuarios. Queda por ver si los próximos parches lograrán revertir las críticas, recuperar jugadores y cumplir el potencial que el proyecto mostró durante su presentación inicial.





