Xbox ya comenzó a implementar su función Disc-to-Digital, una característica que actualmente está disponible para los miembros del programa Xbox Insider y que permite convertir juegos físicos compatibles en licencias digitales. Aunque el sistema ya está activo, todavía existen dudas sobre su funcionamiento y las condiciones para utilizarlo.
El proceso es muy sencillo: basta con insertar el disco del juego en una consola compatible y seleccionar la opción «Claim Digital License». Una vez completado el procedimiento, el título quedará vinculado a la cuenta del usuario, permitiéndole jugar sin necesidad de volver a introducir el disco e incluso acceder a él desde otras funciones como Xbox Play Anywhere o utilizarlo en una Xbox Series S sin lector, siempre que la licencia haya sido reclamada previamente desde una consola con unidad de discos.
Sin embargo, la licencia digital está ligada a la propiedad del disco físico. Si el juego se vende, presta o intercambia y otra persona introduce ese mismo disco para reclamar la licencia, la licencia digital será revocada automáticamente de la cuenta del propietario anterior. De esta forma, Microsoft evita que una misma copia física genere varias licencias digitales permanentes.
También se aclaró otro punto que había generado confusión: no existe un límite de tiempo para reclamar la licencia digital. Aunque algunos usuarios interpretaron que las licencias podían expirar, Microsoft confirmó que el término «time out» solo hace referencia a la pérdida de la licencia cuando el disco cambia oficialmente de propietario, y no a una fecha límite para realizar el canje.
En cuanto a la compatibilidad, Xbox asegura que ya existen miles de juegos compatibles y que la lista seguirá creciendo. Incluso se ha descubierto que títulos retirados de la tienda digital, como Deadpool o las primeras entregas de Forza Horizon, también pueden convertirse en licencias digitales si el usuario conserva su copia física.
Eso sí, el programa únicamente es compatible con juegos de Xbox One y Xbox Series X|S, ya que sus discos incluyen un identificador especial que permite validar la conversión. Esto significa que, al menos por ahora, los juegos de Xbox 360 y de la Xbox original no podrán formar parte del sistema Disc-to-Digital.





